Xifres econòmiques de la Barcelona de Trias: més atur, menys empreses i més desigualtats

L’agenda de prioritats de l’alcalde de Barcelona, Xavier Trias, en matèria econòmica ha estat ben clara des del principi del mandat municipal que ara s’acaba. Es resumeix en tres paraules: “Economia, Empresa i Ocupació”, per aquest ordre.

Llegir més

Anuncis

Cifras económicas de la Barcelona de Trias: más paro, menos empresas y más desigualdades

La agenda de prioridades del alcalde de Barcelona, ​​Xavier Trias, en materia económica ha sido muy clara desde el principio del mandato municipal que ahora acaba. Se resume en tres palabras: “Economía, Empresa y Empleo”, por este orden. De hecho, la antigua Área de Promoción Económica del Ayuntamiento toma este nombre en el mes de junio de 2011. Sabemos que el “empleo” -lo que durante décadas se ha conocido como “trabajo”- ha sido relegado como objetivo por el alcalde convergente. Es de suponer, entonces, que los resultados de las políticas de CiU habrán sido aceptables en la creación de actividad económica y empresarial (es decir, en “economía” y “empresa”). ¿Ha sido así? Los datos parecen desmentirlo.

Economía y Empresa

Si nos fijamos en los principales indicadores de actividad económica en la ciudad, veremos que el gobierno de CiU no ha sabido parar (ni siquiera amortiguar) el golpe de la crisis económica, excepto en un sector del que hablaremos más adelante y con resultados altamente cuestionables. Incluso en algunos aspectos, Barcelona ha empeorado su comportamiento respecto al Estado y la ciudad de Madrid. He aquí algunos ejemplos, elaborados a partir de datos disponibles en la misma web municipal (http://barcelonaeconomia.bcn.cat/)

1.dipòsits 2.crèdit

  1. Sistema financiero: menos depósitos, menos créditos y peor posición relativa respecto a Madrid. El total de depósitos del sector privado en la provincia de Barcelona se ha reducido en 7.597 millones en 2010-14, mientras que en la provincia de Madrid aumentaba en 11.233 millones. La evolución del crédito al sector privado presenta una pauta similar, pero con una disminución aún más sensible (21,63%) y más acentuada que la de la provincia de Madrid (19,63%).3.vehicles
  2. Consumo: caída de la venta de automóviles. Uno de los escasos indicadores de consumo desagregados para la ciudad de Barcelona, ​​la matriculación de vehículos, presenta una clara evolución negativa en la compra de automóviles en el período 2010-14 (-20%). Una reducción que duplica la caída observada en Cataluña y que supera netamente la reducción del consumo de coches en España. 5.transport
  3. Transporte y comunicaciones. Menos tráfico comercial y menos transporte urbano. El tráfico de contenedores por el puerto de BCN se ha reducido de 55.123 unidades (un 2,83%) entre 2010 y 2014. En este último año, se registraban 12.111 viajeros menos que en 2010 en el transporte público urbano (-1,97 %). El estancamiento del tráfico de mercancías y del transporte de personas ponen de manifiesto el frenazo de la actividad económica en la ciudad. 6.empreses
  4. Tejido empresarial. Menos empresas y pocos autónomos. A pesar de los esfuerzos para reforzar la vertiente de crecimiento y consolidación de sociedades mercantiles en la ciudad (con la reorganización de Barcelona Activa y la flamante creación de la Oficina de Atención a la Empresa), el Ayuntamiento no ha sabido mantener el actividad empresarial en la ciudad. El número de empresas en situación de alta en la Seguridad Social se ha reducido en 1.221 (1,69%) en 2010-14. Un descenso que ni siquiera se ha visto compensado por el ligero incremento de trabajadores / as autónomos en la ciudad (517, + 0,45%), atribuible en mayor medida a la falta de oportunidades laborales que a un repunte de la vitalidad del emprendimiento barcelonés.

La joya de la corona: el turismo

El único sector económico que ha crecido en la ciudad durante el mandato de Trias es el turismo. Tanto el número de visitantes como el de pernoctaciones en Barcelona han subido sensiblemente en los últimos cuatro años (un 10,39% y un 21,67%, respectivamente). Sin embargo, y de forma para algunos sorprendente, muchos barceloneses no valoran positivamente que la ciudad reciba ahora 740.000 turistas más que hace cuatro años. ¿Por qué?

7.turistes

En primer lugar, porque la recaudación de la tasa turística (fijada por la Generalitat) se reinvierte íntegramente en promoción del turismo y no tiene un impacto directo sobre el bienestar de los vecinos y vecinas. Ejemplo: en la Zona Norte de Nou Barris, área especialmente afectada por la problemática de los desahucios, la tasa turística ha servido para rehabilitar el castillo de Torre Baró, pero no para ofrecer alquiler social u otros recursos a personas desahuciadas. Segundo, porque el crecimiento del turismo no ha tenido un impacto significativo en términos de empleo. En los últimos cuatro años, el paro ha continuado creciendo mientras el número de turistas no dejaba de aumentar. De hecho, un informe interno elaborado por Barcelona Activa advierte incluso de un empeoramiento de las condiciones de trabajo del sector turístico en la ciudad en los últimos tiempos.

Y en tercer lugar, porque los barceloneses no perciben el beneficio de este exceso de turismo en la ciudad. Por un lado, la renta media per cápita ha continuado cayendo entre 2011 y 2013 hasta los 18.700 euros, extendiendo la sensación de que el turismo genera ingresos que no retornan a la ciudad. Por otro, en Barcelona ha proliferado un turismo barbárico que, espoleado por la multiplicación de pisos turísticos irregulares que el consistorio ha tardado mucho en controlar, ha generado problemas graves de convivencia.

Empleo: la última prioridad

La evolución de los datos del mercado laboral en Barcelona es consistente con el lugar que ha ocupado el trabajo en las prioridades de Trias. En estos años, al tiempo que la población activa y la población ocupada se reducían, la tasa de desempleo se incrementaba y la precariedad laboral crecía, el equipo de gobierno recortaba los servicios dirigidos a las personas sin trabajo. Hoy sabemos que el número de parados atendidos por el Ayuntamiento se ha reducido en 7.000 personas entre 2011 y 2013, disminuyendo de forma sensible los recursos dirigidos a mejorar su empleabilidad (orientación laboral, formación, asesoramiento …, entre otros ).

Cuatro tendencias sintetizan la evolución del empleo en la ciudad durante el mandato de Trias:

8.pob activa

  1. Menos población activa. La población activa en Barcelona ha decrecido, y a un ritmo más intenso que en Cataluña. En 2010 había 841.200 barceloneses entre 16 y 65 años que trabajaban o que buscaban trabajo. En 2014 sólo eran 806.100 (35.100 menos). Esto significa que hay menos individuos dispuestos a trabajar, y por tanto, que la ciudad ha perdido capacidad para generar riqueza. Es probable que este descenso se deba al incremento del paro y la migración laboral de un segmento de barceloneses que ha abandonado la ciudad ante la falta de oportunidades laborales.9.pob ocupada
  2. Menos población ocupada. El número de personas ocupadas se ha reducido en 32.800 (-4,63%). La ciudad ha pasado de tener 707.700 personas trabajando en 2010 a tener sólo 674.900 en 2014. Un dato que ha tenido un impacto negativo sobre el consumo y que en general ha contribuido a ralentizar la actividad económica en Barcelona.10.atur
  3. Más paro. Si comparamos los datos del cuarto trimestre de 2010 (último dato disponible antes del mandato de Trias) con las del mismo trimestre de 2014, observamos que la tasa de paro se ha incrementado ligeramente en Barcelona. En 2010, el porcentaje de personas que no tenían trabajo era el 15,9%. En 2014 esta tasa alcanza el 16,3%, lo que indica que Barcelona no crea empleo neto y que aún está lejos de salir de la crisis. 11.contractes
  1. Más temporalidad. Desde la última reforma laboral en 2012 (aprobada con el apoyo del partido de Trias), la contratación temporal ha crecido sustancialmente en Barcelona (un 12,45%, 83.057 contratos más). En contraposición, los ya de por sí mucho menos numerosos contratos indefinidos se han reducido un 4,33% (4.851 contrato menos entre 2012 y 2014). Esta situación, sumada al incremento del trabajo parcial (del que no tenemos datos disponibles) nos sitúa en un escenario de crecimiento de la precariedad laboral en la ciudad.12.renda familiar
  2. Más desigualdades. El incremento del paro y de la precariedad de las condiciones de trabajo ha contribuido crecer las desigualdades en Barcelona. Durante el mandato de Trias, las familias con una renta familiar disponible muy baja han pasado a ser del 13,8 al 17,8%, mientras que las familias con una renta muy alta han pasado del 7,8 al 10,7%. Nos encontramos por tanto en un contexto de polarización en la distribución de la renta en la ciudad: los más ricos y los más pobres son más numerosos.

Lourdes Beneria: “Les desigualtats que crea el capitalisme actual no són compatibles amb la democràcia”

LB photo

Lourdes Beneria (Vall de Boí, 1937) és economista i catedràtica emèrita de la prestigiosa universitat novaiorquesa de Cornell. Experta en mercat de treball, economia informal, gènere i desenvolupament, Beneria pertany a aquella categoria d’economistes que amb freqüència són titllats d’ ”heterodoxos” perquè les seves opinions s’aparten del corrent majoritari de pensament econòmic. La seva dilatada i brillant carrera acadèmica, desenvolupada principalment als Estats Units, la va fer mereixedora de la Medalla Narcís Monturiol al mèrit científic, concedida per la Generalitat al 2003. Poc coneguda a Catalunya, on ha tornat a viure fa uns anys, Beneria és una economista crítica, experimentada, humil i que parla sense estridències.

La crisi econòmica actual és una crisi del capitalisme com a sistema?

Jo diria que sí, però aquesta pregunta és difícil de respondre clarament. Crec que hi ha dues coses: d’una banda, una crisi del capitalisme com a sistema i de l’altra, una crisi més específica que va començar amb l’esclat de les dues bombolles (la immobiliària i la financera) i que s’ha anat perpetuant amb polítiques equivocades i altres esdeveniments. Les dues crisis estan connectades; el capitalisme com a sistema es reflecteix en la greu crisi del medi ambient o en els problemes de corrupció i la manca de valors ètics que proliferen per tot arreu.

Durant els primers anys de la crisi es parlava de la necessitat de refundar el capitalisme, tanmateix, d’aquesta idea sembla que ja no se’n parla…

Això ho va dir en Sarkozy –entre d’altres–perquè va veure aquestes connexions (i en aquell moment molts de nosaltres hi vàrem veure una oportunitat per introduir canvis profunds). Després, al mateix Sarkozy segurament el devia espantar la resposta de què vol dir això de refundar el capitalisme. Sembla que ara ja no se’n parla però seguim sent molts els crítics que creiem que el capitalisme —tal i com ha funcionat fins ara— ja no pot continuar. I si segueix, pot crear problemes econòmics i socials enormes, com ara els derivats de les desigualtats creixents tan evidents resultat de les polítiques neoliberals de les darreres dècades. I aquestes desigualtats no són sostenibles perquè no són compatibles amb una vertadera democràcia. Això explica l’èxit del llibre de Piketty sobre la desigualtat global. Està clar que la desigualtat creixent podria crear tensions molt fortes a l’interior dels països o entre ells, com s’està fent evident en el cas de Grècia. Les desigualtats són negatives fins i tot des del punt de vista del creixement econòmic —a més dels aspectes socials—tal com han argumentat l’economista Dany Rodrik de la Universitat de Harvard i d’altres economistes.

Les desigualtats són l’única preocupació?

Les desigualtats són només un dels aspectes, un altre és el del medi ambient i la destrucció del nostre planeta. Estem desequilibrant la Terra, tal com ens recorden cada dia els mitjans de comunicació i els científics que ja fa dies ens donen detalls d’una Terra malalta i amenaçadora a la vegada. Una cosa és que hi hagi molta gent que sigui conscient del problema, i l’altra és posar-se d’acord amb les mesures que s’han d’adoptar per a limitar les emissions de CO2 o netejar les nostres ciutats cada cop més contaminades. És difícil que els països arribin a acords per a destinar recursos nacionals i globals suficients per tal d’aturar aquesta destrucció i amenaça. Fins ara només s’han aplicat uns quants pal·liatius, però no s’ha aconseguit aturar el desastre que ens cau a sobre.

En quin indicador ens hauríem de fixar per mesurar el grau de desenvolupament?

Molts dels indicadors que s’han utilitzat fins ara, i que encara són els més corrents, es concentren a l’entorn del creixement del PIB i altres indicadors econòmics com ara el nivell de renda, els nivells de producció i consum, etc. El PIB inclou, d’una banda, la producció de béns que necessitem (com els aliments o els serveis del sistema educatiu) però també la de béns que en realitat ens fan mal, com les armes, els productes que contaminen o destrueixen la natura o els béns de luxe, que no satisfan les necessitats bàsiques i que en realitat contribueixen a un consumisme nefast per les nostres societats. El grau de desenvolupament hauria de mesurar sobretot el nivell de satisfacció de les necessitats bàsiques de tothom: aliments, salut, habitatge, educació, nivell cultural, conservació de la natura i del patrimoni històric, i finalment, benestar en general. Caldria repensar el contracte social, és a dir, pensar què vol dir tenir un Estat del Benestar on la pobresa i l’explotació siguin eliminades i on el grau d’igualtat i cohesió social sigui elevat, amb una democràcia viva, tan política com econòmica.

L’IDH no captura bé la necessitat de garantir la igualtat?

L’Índex de Desenvolupament Humà, introduït pel PNUD per primera vegada el 1990, va ser un pas ben important en el sentit d’introduir variables no exclusivament econòmiques en les mesures del desenvolupament. L’índex inclou per exemple variables sobre l’esperança de vida de cada país, els nivells d’educació, la mortalitat maternal i l’infantil, la població amb accés a la sanitat i l’aigua potable, etc. Des del 1995 també s’han anat introduint indicadors de la desigualtat de gènere que amb els anys s’han anat perfeccionant.

Creu que és cert que hem viscut per sobre de les nostres possibilitats?

Hi ha gent que sí, com els que tenen diverses cases a diversos països o els que consumeixen en excés per damunt de les seves necessitats. Però aquesta expressió sovint s’adreça com a crítica a la gent que té menys recursos, acusant-la d’haver estirat més el braç que la màniga en estar atrapats –per exemple- per la hipoteca d’un habitatge. També s’acusa als governs d’haver fet massa despesa social (educació, salut, ajudes als més pobres) amb la idea de que aquests serveis s’haurien de privatitzar. En realitat es tracta d’una postura políticament i social poc responsable, doncs generalment aquells que es queixen són sovint els que poden pagar els serveis privats que necessiten.

Les polítiques d’austeritat actuals que vénen d’Europa són eficaces per créixer econòmicament?

S’han aplicat a diferents països d’Europa i no han funcionat, deixant de banda que han creat uns costos socials molt elevats. El casos de Grècia, Espanya o Regne Unit els coneixem prou bé, i a Europa en general les polítiques d’austeritat imposades per la troika no han funcionat. Per això ara, per fi, sembla que s’està canviant d’estratègia malgrat que, com veiem en el cas de Grècia, el problema del deute continua i la tensió entre democràcia i interessos financers és encara molt forta. Això no vol dir que algunes polítiques d’ajust no s’hagin de fer; un dels problemes és que els costos socials de les polítiques d’austeritat estan mal distribuïts. Mentre que s’ha rescatat els bancs amb milions d’euros, una gran quantitat de gent s’ha quedat sense feina i reduïda a la pobresa i a la precarietat; hem vist com els serveis de salut, educació, subsidis per la dependència, arts, activitats culturals, etc. s’han reduït a nivells ínfims o fins i tot s’han eliminat.

Com s’hauria d’ajustar?

Les empreses grans i les persones amb nivell de renda alt haurien de contribuir molt més del que ho estan fent. El sistema fiscal ha de ser progressiu i redistributiu. En canvi, els efectes de la crisi han estat regressius: els rics s’han fet més rics i els pobres més pobres, a banda que les classes mitjanes han minvat molt i en alguns casos estan desapareixent.

Però es diu que abaixar els impostos a les rendes altes afavoreix el dinamisme de l’economia…

No hi ha evidència que aquest principi, conegut com supply-side economics i que es va començar a divulgar sobretot durant l’època de Reagan als EUA i de Thatcher al Regne Unit, sigui realista. La idea és que l’estímul de l’economia no hauria de venir de la despesa pública o del paper de l’Estat —com argumenta l’economia keynesiana— sinó del sector privat, dels empresaris que acumulen prou recursos. Dit d’una altra manera: si el sistema fiscal no pressiona excessivament les rendes més altes i deixa que acumulin beneficis, aquestes els acabaran invertint i d’aquesta manera es crearà ocupació i es farà funcionar l’economia. Però, tal com han dit Paul Krugman i molts altres economistes, s’ha demostrat que el sistema no ha funcionat d’aquesta manera, ni als Estats Units ni a Europa; la gran acumulació de recursos privats no s’ha invertit per a crear suficient ocupació i beneficiar la força laboral, sinó que s’ha destinat a l’especulació financera.

Les polítiques d’austeritat són propostes tècniques i neutrals des del punt de vista ideològic?

Els economistes ortodoxos ens les volen fer veure així, però a la llarga no ho poden dir perquè qui suporta els costos socials de les polítiques d’austeritat és la població treballadora i amb menys possibilitats de trobar feina. I si a més aquestes polítiques contribueixen a augmentar la desigualtat (social, de gènere, ètnica, etc.), no es pot dir que siguin polítiques neutrals.

Com es pot fer més competitiva una economia? Abaixant salaris?

Augmentant la productivitat del treball i invertint més en tecnologia. Per exemple, organitzant millor la producció i els serveis abordant el tema dels horaris. Sabem que la productivitat espanyola és de les més baixes d’Europa; es treballa moltes hores i es podria millorar en eficiència millorant a l’hora els problemes de conciliació entre el treball remunerat i el domèstic, etc.

La globalització és un fenomen positiu?

No és un fenomen tan positiu com inevitable, i en tenim molts exemples. Podem veure com el neoliberalisme, que està tan connectat a la globalització, ens porta a veure com de la nit al dia comerços de proximitat del centre de Barcelona deixen d’existir per donar pas a centres comercials i productes de grans marques. O també com les botigues emblemàtiques de Barcelona estan desapareixent perquè la competència global fa pujar els lloguers fins a no poder-los pagar. La globalització, si estem obsessionats amb el creixement econòmic, sí que es pot veure com un fenomen positiu, malgrat que es tracta d’un creixement desequilibrat: uns llocs milloren i d’altres perden capital, producció i llocs de treball. Genera molta competitivitat i pot fer més eficients alguns sectors econòmics, però també els pot destruir.

Quina valoració fa del TTIP que estan negociant la UE i els EUA?

Hi estic molt en contra perquè està pensat per a beneficiar les grans multinacionals que són la gran força darrere les negociacions actuals. És el mateix que volien fer amb l’OMC i que han aconseguit només parcialment perquè molts països s’han adonat que l’OMC no els beneficia com esperaven i, a més, representa un grau de dominació més elevat per part de les multinacionals i altres interessos comercials globals.

Per què quan un Estat té problemes de solvència les institucions financeres internacionals sempre recomanen realitzar una reforma del mercat de treball?

Perquè volen abaixar els costos laborals per afavorir la competitivitat vers l’exterior. Abans es feien devaluacions de les monedes. Ara, com que a Europa tenim l’euro, la recepta no pot ser aquesta. El problema de les reformes laborals és justament l’abaratiment del treball i la flexibilització del mercat laboral. El somni d’un capitalista és contractar exactament les hores de treball que necessita, i no haver de pagar per exemple tota una jornada de treball (o una pensió, etc.) quan no ho necessita. Malauradament, aquest somni s’està fent realitat amb la “flexibilitat laboral” i s’està estenent arreu del món.

L’ex-president de la patronal Díaz-Ferran va dir que “malauradament ara cal treballar més per menys”. Ho comparteix?

La precarització laboral és l’estratègia que han adoptat molts Estats occidentals per a competir amb Xina, Índia i d’altres economies emergents. No és l’única via per competir. Els alemanys ho han aconseguit d’una altra manera, però deixant capes de població amb nivells de renda que no els permeten viure dignament.

Són útils els sindicats a l’hora de defensar millors condicions de treball?

Molts estudis han demostrat que històricament allà on hi ha sindicats hi ha millors condicions laborals amb salaris més alts i estats del benestar més aprofundits. És lògic que sigui així: la unió i l’organització fan la força.

Hi ha qui defensa que els sindicats generen ineficiència i que, per tant, cal anar cap a una individualització de les relacions laborals…

Aquest argument s’hauria d’atacar d’una altra manera. Si els sindicats no funcionen bé, caldria reformar-los perquè funcionessin bé. A partir dels anys 70 comencem a transitar des de l’antic contracte de treball al “nou contracte laboral”, que té menys condicions acordades col·lectivament i que regula llocs de treball més individualitzats i difícils de comparar. Això afebleix la capacitat de negociació dels assalariats.

Per què hi ha tant atur a Espanya i a Catalunya?

Ara, perquè hi ha crisi econòmica, perquè no hi ha demanda com a conseqüència de l’explosió de les bombolles (financera i immobiliària). D’altra banda, les noves tecnologies eliminen molts llocs de treball i la robotització del mercat de treball intensificarà aquesta tendència. L’esforç laboral és cada cop més prescindible, no només dins de la indústria sinó també en els serveis. Això és una gran oportunitat per a reduir la jornada laboral -com ha passat històricament amb el canvi tecnològic- però no es parla suficient d’aquesta possibilitat. Disminuir les hores treballades ajudaria a mantenir més llocs de treball. La productivitat del treball ha augmentat molt des dels anys 70 en el món occidental però els salaris no han pujat d’una manera proporcional, molt al contrari.

Per què les dones tenen una taxa d’activitat inferior als homes?

Històricament, quan el capitalisme va aparèixer, els homes van sortir a treballar fora de la llar i les dones es van concentrar en les tasques dins o a l’entorn de la unitat domèstica, perquè se les associava més amb les activitats de reproducció i de cura familiar. A les societats precapitalistes aquesta diferenciació de rols ja existia malgrat que homes i dones treballaven dins de l’”oikos” (casa/família). Amb el temps les dones s’han anat incorporant al treball remunerat, però les normes de gènere i les dificultats per la seva participació laboral encara presenten problemes de cara a una participació en condicions igualitàries amb els homes. El grau de desigualtat en tot cas depèn de molts factors a més del gènere: cultura, raça, ètnia, etc.

És cert que les dones guanyen menys que els homes per fer la mateixa feina?

L’anomenada “escletxa salarial” és pràcticament universal malgrat que la proporció exacta varia entre països, regions, sectors, professions, etc. Sovint no es pot dir que homes i dones facin exactament la mateixa feina perquè el problema és la segmentació laboral o la separació horitzontal i vertical d’homes i dones en tasques que es classifiquen com “masculines” o “femenines”. Una classificació que s’utilitza com a justificant de les diferències salarials. A nivell mundial, la diferència salarial per gènere s’ha reduït durant les darreres dècades a alguns països però ni molt menys s’ha eliminat. Actualment a Espanya les dones cobren aproximadament un 70% del que cobren els homes, malgrat que aquesta xifra és un promig i no té en compte exactament les mateixes feines. En tot cas, el percentatge dóna una idea del problema, que va acompanyat d’una gran lentitud la reducció de l’escletxa.

La presidenta del Cercle d’Empresaris, Mònica Oriol, va dir que prefereix contractar dones majors de 45 anys per a no trobar-se amb el “problema” de l’embaràs. Creu que la major part d’empresaris o empresàries comparteixen aquesta opinió?

Aquesta opinió reflecteix els prejudicis de molta gent: la dona embarassada s’hauria de quedar a casa! Afortunadament això s’ha superat força -fins al punt que una política embarassada ha fet campanya electoral i ha guanyat les eleccions a Andalusia-. En tot cas, una empresa hauria d’estar preparada i tenir voluntat de no considerar l’embaràs un obstacle, doncs altrament estaríem davant d’una discriminació de gènere.

Continua existint una divisió Nord-Sud en termes de creixement econòmic i de desenvolupament?

Aquest supòsit s’està diluint una mica. Per exemple, darrerament els BRICs han emergit amb molta força malgrat que ara estiguin passant un moment menys bo que a la dècada passada. Fins i tot el juliol del 2014 es va crear un banc de desenvolupament propi, al marge del Banc Mundial amb seu a Shanghai, i ara s’està negociant la creació d’un altre banc per part de la Xina i alguns països europeus. Hi ha molts països del Sud que ja no recorren a l’FMI o al Banc Mundial per a demanar crèdit; van a demanar-lo als països del Sud perquè tenen la capacitat per a donar crèdit, sobretot la Xina.

És normal que Espanya i Catalunya hagin reduït d’una forma tan dràstica l’ajuda al desenvolupament?

La cooperació no és una prioritat per aquests governs. Com que no els interessa massa, només reaccionen quan hi ha molta pressió. Si tinguéssim una taxa Tobin i dediquéssim, per exemple, el 10-15% a cooperació, seria més fàcil obtenir els recursos que fan falta per a la cooperació i altres polítiques globals. A més, la crisi és una bona excusa per a tallar els ajuts, sobretot quan els problemes econòmics i socials a casa han anat augmentant.

El govern alemany diu que una taxa sobre les transaccions financeres és materialment impossible d’aplicar…

Pot ser difícil en alguns casos però es perfectament possible perquè sabem quines transferències es fan –si més no, les legals-, els seus orígens i els seus destinataris. També sabem perfectament que el valor monetari d’aquestes transaccions és enorme, que està creixent i que podria ser una font d’ingressos molt important per a redistribuir la riquesa en el món.

Carol Pujadas i Enric Miravitllas

Lourdes Beneria: “Las desigualdades que crea el capitalismo actual no son compatibles con la democracia”

LB photo

Lourdes Beneria (Vall de Boí, 1937) es economista y catedrática emérita de la prestigiosa universidad neoyorquina de Cornell. Experta en mercado de trabajo, economía informal, género y desarrollo, Beneria pertenece a esa categoría de economistas que con frecuencia son tachados de “heterodoxos” para que sus opiniones se apartan de la corriente mayoritaria de pensamiento económico. Su dilatada y brillante carrera académica, desarrollada principalmente en Estados Unidos, la hizo merecedora de la Medalla Narcís Monturiol al mérito científico, concedida por la Generalitat en 2003. Poco conocida en Cataluña, donde ha vuelto a vivir hace unos años, Beneria es una economista crítica, experimentada, humilde y que habla sin estridencias.

¿La crisis económica actual es una crisis del capitalismo como sistema?

Yo diría que sí, pero esta pregunta es difícil de responder claramente. Creo que hay dos cosas: por un lado, una crisis del capitalismo como sistema y por otro, una crisis más específica que comenzó con el estallido de las dos burbujas (la inmobiliaria y la financiera) y que se ha ido perpetuando con políticas equivocadas y otros acontecimientos. Las dos crisis están conectadas; el capitalismo como sistema se refleja en la grave crisis del medio ambiente o en los problemas de corrupción y la falta de valores éticos que prolifera por todas partes.

Durante los primeros años de la crisis se hablaba de la necesidad de refundar el capitalismo, sin embargo, de esta idea parece que ya no se habla…

Esto lo dijo Sarkozy -entre otros-porque vio estas conexiones (y en ese momento muchos de nosotros vimos una oportunidad para introducir cambios profundos). Luego, al propio Sarkozy seguramente le debía asustar la respuesta de qué quiere decir eso de refundar el capitalismo. Parece que ahora ya no se habla pero seguimos siendo muchos los críticos que creemos que el capitalismo, tal y como ha funcionado hasta ahora- ya no puede continuar. Y si sigue, puede crear problemas económicos y sociales enormes, como los derivados de las desigualdades crecientes tan evidentes resultado de las políticas neoliberales de las últimas décadas. Y estas desigualdades no son sostenibles porque no son compatibles con una verdadera democracia. Esto explica el éxito del libro de Piketty sobre la desigualdad global. Está claro que la desigualdad creciente podría crear tensiones muy fuertes en el interior de los países o entre ellos, como se está haciendo evidente en el caso de Grecia. Las desigualdades son negativas incluso desde el punto de vista del crecimiento económico -además de los aspectos sociales-tal como han argumentado el economista Dany Rodrik de la Universidad de Harvard y de otros economistas.

¿Las desigualdades son la única preocupación?

Las desigualdades son sólo uno de los aspectos, otro es el del medio ambiente y la destrucción de nuestro planeta. Estamos desequilibrando la Tierra, tal como nos recuerdan cada día los medios de comunicación y los científicos que desde hace tiempo nos dan detalles de una Tierra enferma y amenazante a la vez. Una cosa es que haya mucha gente que sea consciente del problema, y ​​la otra es ponerse de acuerdo con las medidas que se deben adoptar para limitar las emisiones de CO2 o limpiar nuestras ciudades cada vez más contaminadas. Es difícil que los países lleguen a acuerdos para destinar recursos nacionales y globales suficientes para parar esta destrucción y amenaza. Hasta ahora sólo se han aplicado varios paliativos, pero no se ha logrado detener el desastre que se nos viene encima.

¿En qué indicador nos deberíamos fijar para medir el grado de desarrollo?

Muchos de los indicadores que se han utilizado hasta ahora, y que aún son los más corrientes, se concentran en el entorno del crecimiento del PIB y otros indicadores económicos como el nivel de renta, los niveles de producción y consumo, etc. El PIB incluye, por un lado, la producción de bienes que necesitamos (como los alimentos o los servicios del sistema educativo) pero también la de bienes que en realidad nos hacen daño, como las armas, los productos que contaminan o destruyen la naturaleza o los bienes de lujo, que no satisfacen las necesidades básicas y que en realidad contribuyen a un consumismo nefasto para nuestras sociedades. El grado de desarrollo debería medir sobre todo el nivel de satisfacción de las necesidades básicas de todos: alimentos, salud, vivienda, educación, nivel cultural, conservación de la naturaleza y del patrimonio histórico, y finalmente, bienestar en general. Habría que repensar el contrato social, es decir, pensar qué significa tener un Estado del Bienestar donde la pobreza y la explotación sean eliminadas y donde el grado de igualdad y cohesión social sea elevado, con una democracia viva, tanto política como económica .

¿El IDH no captura bien la necesidad de garantizar la igualdad?

El Índice de Desarrollo Humano, introducido por el PNUD por primera vez en 1990, fue un paso muy importante en el sentido de introducir variables no exclusivamente económicas en las medidas del desarrollo. El índice incluye por ejemplo variables sobre la esperanza de vida de cada país, los niveles de educación, la mortalidad maternal y el infantil, la población con acceso a la sanidad y el agua potable, etc. Desde 1995 también se han ido introduciendo indicadores de la desigualdad de género que con los años se han ido perfeccionando.

¿Crees que es cierto que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades?

Hay gente que sí, como los que tienen varias casas en varios países o los que consumen en exceso por encima de sus necesidades. Pero esta expresión a menudo se dirige como crítica a la gente que tiene menos recursos, acusándola de haber estirado más el brazo que la manga al estar atrapados -por ejemplo- por la hipoteca de una vivienda. También se acusa a los gobiernos de haber impulsado demasiado el gasto social (educación, salud, ayudas a los más pobres) con la idea de que estos servicios deberían privatizarse. En realidad se trata de una postura política y social poco responsable, pues generalmente aquellos que se quejan son a menudo los que pueden pagar los servicios privados que necesitan.

¿Las políticas de austeridad actuales que vienen de Europa son eficaces para crecer económicamente?

Se han aplicado en diferentes países de Europa y no han funcionado, dejando de lado que han creado unos costes sociales muy elevados. El casos de Grecia, España o Reino Unido los conocemos bastante bien, y en Europa en general las políticas de austeridad impuestas por la troika no han funcionado. Por eso ahora, por fin, parece que se está cambiando de estrategia a pesar de que, como vemos en el caso de Grecia, el problema de la deuda continúa y la tensión entre democracia e intereses financieros es todavía muy fuerte. Esto no quiere decir que algunas políticas de ajuste no se tengan que hacer; uno de los problemas es que los costes sociales de las políticas de austeridad están mal distribuidos. Mientras que se ha rescatado a los bancos con millones de euros, una gran cantidad de gente se ha quedado sin trabajo y reducida a la pobreza y la precariedad; hemos visto como los servicios de salud, educación, subsidios para la dependencia, artes, actividades culturales, etc. se han reducido a niveles ínfimos o incluso se han eliminado.

¿Como debería ajustarse?

Las empresas grandes y las personas con nivel de renta alto deberían contribuir mucho más de lo que lo están haciendo. El sistema fiscal debe ser progresivo y redistributivo. En cambio, los efectos de la crisis han sido regresivos: los ricos se han hecho más ricos y los pobres más pobres, aparte de que las clases medias han disminuido mucho y en algunos casos están desapareciendo.

Pero se dice que bajar los impuestos a las rentas altas favorece el dinamismo de la economía…

No hay evidencia de que este principio, conocido como supply-side economics y que se empezó a divulgar sobre todo durante la época de Reagan en EEUU y de Thatcher en el Reino Unido, sea realista. La idea es que el estímulo de la economía no debería venir del gasto público o del papel del Estado -como argumenta la economía keynesiana- sino del sector privado, de los empresarios que acumulan suficientes recursos. Dicho de otro modo: si el sistema fiscal no presiona excesivamente las rentas más altas y deja que acumulen beneficios, estas los acabarán invirtiendo y de esta manera se creará empleo y se hará funcionar la economía. Pero, tal como han dicho Paul Krugman y muchos otros economistas, se ha demostrado que el sistema no ha funcionado de esta manera, ni en Estados Unidos ni en Europa; la gran acumulación de recursos privados no se ha invertido para crear suficiente empleo y beneficiar a la fuerza laboral, sino que se ha destinado a la especulación financiera.

¿Las políticas de austeridad son propuestas técnicas y neutrales desde el punto de vista ideológico?

Los economistas ortodoxos nos las quieren hacer ver así, pero a la larga no lo pueden decir porque quien soporta los costes sociales de las políticas de austeridad es la población trabajadora y con menos posibilidades de encontrar trabajo. Y si además estas políticas contribuyen a aumentar la desigualdad (social, de género, étnica, etc.), no se puede decir que sean políticas neutrales.

¿Cómo se puede hacer más competitiva una economía? ¿Bajando salarios?

Aumentando la productividad del trabajo e invirtiendo más en tecnología. Por ejemplo, organizando mejor la producción y los servicios abordando el tema de los horarios. Sabemos que la productividad española es de las más bajas de Europa; se trabaja muchas horas y se podría mejorar en eficiencia mejorando a la vez los problemas de conciliación entre el trabajo remunerado y el doméstico, etc.

¿La globalización es un fenómeno positivo?

No es un fenómeno tan positivo como inevitable, y tenemos muchos ejemplos. Podemos ver cómo el neoliberalismo, que está tan conectado a la globalización, nos lleva a ver como de la noche a la mañana comercios de proximidad del centro de Barcelona dejan de existir para dar paso a centros comerciales y productos de grandes marcas. O también como las tiendas emblemáticas de Barcelona están desapareciendo porque la competencia global hace subir los alquileres hasta no poder pagarlos. La globalización, si estamos obsesionados con el crecimiento económico, sí se puede ver como un fenómeno positivo, aunque se trata de un crecimiento desequilibrado: unos lugares mejoran y otros pierden capital, producción y puestos de trabajo. Genera mucha competitividad y puede hacer más eficientes algunos sectores económicos, pero también los puede destruir.

¿Qué valoración hace del TTIP que están negociando la UE y EEUU?

Estoy muy en contra porque está pensado para beneficiar a las grandes multinacionales que son la gran fuerza detrás de las negociaciones actuales. Es lo mismo que querían hacer con la OMC y que han logrado sólo parcialmente porque muchos países se han dado cuenta de que la OMC no les beneficia como esperaban y, además, representa un grado de dominación más elevado por parte de las multinacionales y otros intereses comerciales globales.

¿Por qué cuando un Estado tiene problemas de solvencia las instituciones financieras internacionales siempre recomiendan realizar una reforma del mercado de trabajo?

Porque quieren bajar los costes laborales para favorecer la competitividad hacia el exterior. Antes se hacían devaluaciones de las monedas. Ahora, como en Europa tenemos el euro, la receta no puede ser la misma. El problema de las reformas laborales es justamente el abaratamiento del trabajo y la flexibilización del mercado laboral. El sueño de un capitalista es contratar exactamente las horas de trabajo que necesita, y no tener que pagar por ejemplo toda una jornada de trabajo (o una pensión, etc.) cuando no lo necesita. Desgraciadamente, este sueño se está haciendo realidad con la “flexibilidad laboral” y se está extendiendo por todo el mundo.

El ex-presidente de la patronal Díaz-Ferrán dijo que “desgraciadamente ahora hay que trabajar más por menos”. ¿Lo comparte?

La precarización laboral es la estrategia que han adoptado muchos Estados occidentales para competir con China, India y otras economías emergentes. No es la única vía para competir. Los alemanes lo han conseguido de otra manera, pero dejando capas de población con niveles de renta que no les permiten vivir dignamente.

¿Son útiles los sindicatos a la hora de defender mejores condiciones de trabajo?

Muchos estudios han demostrado que históricamente allí donde hay sindicatos hay mejores condiciones laborales con salarios más altos y estados del bienestar más profundizados. Es lógico que sea así: la unión y la organización hacen la fuerza.

Hay quien defiende que los sindicatos generan ineficiencia y que, por tanto, hay que ir hacia una individualización de las relaciones laborales…

Este argumento se debería atacar de otra manera. Si los sindicatos no funcionan bien, habría que reformar para que funcionaran bien. A partir de los años 70 empezamos a transitar desde el antiguo contrato de trabajo en el “nuevo contrato laboral”, que tiene menos condiciones acordadas colectivamente y que regula empleos más individualizados y difíciles de comparar. Esto debilita la capacidad de negociación de los asalariados.

¿Por qué hay tanto paro en España y en Cataluña?

Ahora, porque hay crisis económica, porque no hay demanda como consecuencia de la explosión de las burbujas (financiera e inmobiliaria). Por otro lado, las nuevas tecnologías eliminan muchos puestos de trabajo y la robotización del mercado de trabajo intensificará esta tendencia. El esfuerzo laboral es cada vez más prescindible, no sólo dentro de la industria sino también en los servicios. Esto es una gran oportunidad para reducir la jornada laboral -como ha ocurrido históricamente con el cambio tecnológico- pero no se habla suficiente de esta posibilidad. Disminuir las horas trabajadas ayudaría a mantener más puestos de trabajo. La productividad del trabajo ha aumentado mucho desde los años 70 en el mundo occidental pero los salarios no han subido de una manera proporcional, muy al contrario.

¿Por qué las mujeres tienen una tasa de actividad inferior a los hombres?

Históricamente, cuando el capitalismo apareció, los hombres salieron a trabajar fuera del hogar y las mujeres se concentraron en las tareas dentro o en el entorno de la unidad doméstica, ya que se las asociaba más con las actividades de reproducción y de cuidado familiar. En las sociedades precapitalistas esta diferenciación de roles ya existía a pesar de que hombres y mujeres trabajaban dentro del “oikos” (casa / familia). Con el tiempo las mujeres se han ido incorporando al trabajo remunerado, pero las normas de género y las dificultades para su participación laboral aún presentan problemas de cara a una participación en condiciones igualitarias con los hombres. El grado de desigualdad en todo caso depende de muchos factores además del género: cultura, raza, etnia, etc.

¿Es cierto que las mujeres ganan menos que los hombres por hacer el mismo trabajo?

La llamada “brecha salarial” es prácticamente universal aunque la proporción exacta varía entre países, regiones, sectores, profesiones, etc. A menudo no se puede decir que hombres y mujeres hagan exactamente el mismo trabajo que el problema es la segmentación laboral o la separación horizontal y vertical de hombres y mujeres en tareas que se clasifican como “masculinas” o “femeninas”. Una clasificación que se utiliza como justificación  de las diferencias salariales. A nivel mundial, la diferencia salarial por motivos de género se ha reducido en las últimas décadas en algunos países pero ni mucho menos se ha eliminado. Actualmente en España las mujeres cobran aproximadamente un 70% de lo que cobran los hombres, aunque esta cifra es un promedio y no tiene en cuenta exactamente los mismos trabajos. En todo caso, el porcentaje da una idea del problema, que va acompañado de una gran lentitud la reducción de la brecha.

La presidenta del Círculo de Empresarios, Mónica Oriol, dijo que prefiere contratar mujeres mayores de 45 años para no encontrarse con el “problema” del embarazo. Crees que la mayor parte de empresarios o empresarias comparten esta opinión?

Esta opinión refleja los prejuicios de mucha gente: la mujer embarazada debería quedarse en casa! Afortunadamente esto ha superado fuerza -hasta el punto de que una política embarazada ha hecho campaña electoral y ha ganado las elecciones en Andalucía-. En todo caso, una empresa debería estar preparada y tener voluntad de no considerar el embarazo un obstáculo, pues de lo contrario estaríamos ante una discriminación de género.

¿Continúa existiendo una división Norte-Sur en términos de crecimiento económico y de desarrollo?

Este supuesto se está diluyendo un poco. Por ejemplo, últimamente los BRICs han emergido con mucha fuerza a pesar de que ahora estén pasando un momento menos bueno que en la década pasada. Incluso en julio de 2014 se creó un banco de desarrollo propio, al margen del Banco Mundial con sede en Shanghai, y ahora se está negociando la creación de otro banco por parte de China y algunos países europeos. Hay muchos países del Sur que ya no recurren al FMI o al Banco Mundial para pedir crédito; van a pedir a los países del Sur porque tienen la capacidad para dar crédito, sobre todo China.

¿Es normal que España y Cataluña hayan reducido de una forma tan drástica la ayuda al desarrollo?

La cooperación no es una prioridad para estos gobiernos. Como no les interesa demasiado, sólo reaccionan cuando hay mucha presión. Si tuviéramos una tasa Tobin y dedicáramos, por ejemplo, el 10-15% en cooperación, sería más fácil obtener los recursos que hacen falta para la cooperación y otras políticas globales. Además, la crisis es una buena excusa para cortar las ayudas, sobre todo cuando los problemas económicos y sociales en casa han ido aumentando.

El gobierno alemán dice que una tasa sobre las transacciones financieras es materialmente imposible de aplicar…

Puede ser difícil en algunos casos pero se perfectamente posible porque sabemos qué transferencias se hacen -al menos, las legales-, sus orígenes y sus destinatarios. También sabemos perfectamente que el valor monetario de estas transacciones es enorme, que está creciendo y que podría ser una fuente de ingresos muy importante para redistribuir la riqueza en el mundo.

Carol Pujadas y Enric Miravitllas

Barcelona inspira?

Un dels científics socials més citats del món, el geògraf britànic David Harvey, sosté que les crisis del capitalisme acceleren processos de concentració i acumulació de riquesa. La realitat de Barcelona sembla confirmar aquesta teoria. La desigualtat entre rics i pobres ha crescut notablement durant aquests últims anys de depressió econòmica. La diferència de renda entre el barri amb més recursos i el que en té menys ha incrementat un 23 % entre 2008 i 2012.

Avui, pocs governants posen en qüestió que estem davant d’una crisi econòmica d’abast sistèmic i global. Ara bé, molts fan servir la naturalesa de la crisi per justificar l’absència o el fracàs de polítiques de resposta. És el cas del govern municipal de la ciutat de Barcelona. La gestió de l’executiu de CIU s’ha caracteritzat tant per la ineficàcia de la seva política de promoció econòmica com per la regressivitat de les seves polítiques socials. Els resultats de CIU al capdavant del Consistori són dolents si tenim en compte les prioritats de la seva agenda política i desastrosos si els analitzem des de la perspectiva de la correcció de les desigualtats socials.

Resultats econòmics del govern municipal

L’Ajuntament no ha sabut incrementar l’activitat econòmica a la ciutat. Després de tres anys de mandat convergent, els resultats parlen per si sols: avui hi ha menys consum, més persones sense feina, menys empreses i menys autònoms que fa tres anys.

“Recuperar la confiança i reactivar el consum” va ser una prioritat essencial del capítol econòmic del programa electoral de Trias. Una promesa electoral que ha quedat en paper mullat: avui sabem que la despesa domèstica mitjana de les llars barcelonines s’ha reduït un 7%.

Front a les “inacceptables xifres d’atur a la ciutat” de 2011, CIU va donar a la reducció de la desocupació una gran visibilitat programàtica: “Xavier Trias i el seu equip es disposen com a principal objectiu del nou govern municipal lluitar contra l’atur […], amb més riquesa i menys desigualtats”. Un trienni després, la ciutat no només no ha reduït la seva taxa d’atur sinó que fins i tot l’ha incrementada lleugerament (del 13,6 % al desembre de 2011 al 14,1 % al març de 2014).

Si ens fixem en la creació d’empreses, el currículum de l’alcalde no millora. Malgrat que el programa electoral prometia crear “un entorn més favorable a la creació i el desenvolupament d’empreses”, durant el seu mandat la ciutat ha perdut 1.154 companyies que ja no figuren d’alta a la Seguretat Social. Per acabar-ho d’adobar, l’autoocupació ha fracassat com a estratègia de sortida a la manca de feina. Tot i el “pla de foment per als autònoms i emprenedors” que anunciava que aprovaria, des que governa CIU a la ciutat hi ha 900 empresaris individuals menys.

La política de promoció econòmica de l’Ajuntament ha desatès les persones aturades i ha prioritzat la creació i consolidació de projectes empresarials (i amb poc èxit a jutjar per les dades). Barcelona Activa, l’agència municipal de dinamització econòmica, ha reinventat els seus serveis d’emprenedoria i empresa amb resultats encara incerts. El seu projecte estrella (l’Oficina d’Atenció a l’Empresa) ni s’ha inaugurat encara, ni serà el que el consistori deia que havia de ser: una finestreta única de tràmits municipals per a empreses i emprenedors.

La promoció del turisme de luxe (Marina del Port Vell) o el turisme massiu i descontrolat (pla d’usos de Ciutat vella o pla Paral.lel) han estat les senyes d’identitat d’un govern municipal poc preocupat per gestionar la pressió turística i compensar el seu impacte sobre els veïns. En la ciutadania, creix la sospita que la ciutat està governada des de l’ombra per interessos allunyats dels de la majoria de ciutadans. Uns lobbies que actuen a través d’entitats amb estrets vincles amb l’Ajuntament: Turisme de Barcelona, Consorci de la Zona Franca i Cambra de Comerç.

Les polítiques socials del Consistori

Les condicions de vida a la ciutat s’han degradat en els darrers tres anys. Al creixement de l’atur i la caiguda de la renda mitjana, cal afegir l’acusada precarització que ha experimentat el treball a la ciutat. Des de la reforma laboral de 2012 —que CIU va votar al Congrés—, el nombre de contractes indefinits s’ha reduït de manera abrupta. A l’espera de les dades de tancament de 2014, al 2013 a Barcelona hi va haver 25.306 relacions laborals fixes menys que al 2012.

La manca i la precarització del treball han fet repuntar la pobresa a la ciutat. Al 2013 Caritas va atendre 165.263 persones, 19.121 més que al 2011. Les atencions per emergències a càrrec dels Serveis Socials municipals s’han remuntat fins les 27.000 unitats el 2012 (el valor més alt des de l’inici de la crisi el 2008). Milers de ciutadans han perdut l’habitatge en ser desnonats per no poder fer front al pagament de les seves hipoteques. El barri més pobre de Barcelona, Ciutat Meridiana, ha passat a ser popularment conegut com “Villa deshaucio”.

En aquesta situació de deteriorament social, l’executiu municipal ha impulsat tres tipus de polítiques: retallades de serveis municipals, reduccions d’ajudes i increments de preus públics. Vegem-ne alguns exemples.

L’Ajuntament ha retallat el servei d’escoles bressol. El Consistori ha laminat el dret a l’educació de 0 a 3 anys augmentant les ràtios educadora/infant, apujant les quotes a pagar pels pares, privatitzant tres llars d’infants i aturat-ne la construcció de noves.

Enmig d’una crisi social de grans dimensions, l’equip de govern no ha estat capaç d’obrir ni un nou centre de Serveis Socials i ha callat davant la dràstica reducció d’expedients de Renda Mínima d’Inserció per part de la Generalitat (11 %, 621 expedients menys el 2012).

També en connivència amb el govern català, l’executiu de Trias ha incrementat cada any els preus del transport públic per sobre de l’IPC. Una mesura que ha estat contestada pel moviment veïnal i àmpliament rebutjada per una ciutadania que no veu ajustar, ni de bon tros, salaris i prestacions en la mateixa direcció.

Finalment, l’Ajuntament ha reduït un 6 % l’habitatge protegit —ja de per si escàs— i ha rebaixat dràsticament els ajuts al lloguer (un 23 %). A més de mirar cap a una altra banda davant els desnonaments a la ciutat, el Consistori no ha fet res per reduir el parc d’habitatges buits, molts d’ells propietat d’entitats financeres.

Conclusió: ni progrés econòmic ni progrés social

Les dades econòmiques i socials de la ciutat presenten una Barcelona que no camina cap al progrés econòmic ni social. Això sí, no es pot acusar CIU d’haver mentit la ciutadania per guanyar les eleccions. Ja ho anunciava en la pàgina 136 del seu programa electoral de 2011: “sense progrés econòmic no hi haurà progrés social”. Dit i fet, ni una cosa ni l’altra. Barcelona no supera la crisi, no crea ocupació i es descohesiona socialment. Amb aquest panorama, alguns ens preguntem si “Barcelona és una capital que inspira”, tal com repeteix la propaganda del Consistori.

Enric Miravitllas

Per què és desitjable pagar impostos?

No és estrany identificar en una conversa qualsevol afirmacions contra la voracitat recaptatòria tals com “jo no vull pagar (més) impostos”. I menys en època de consolidació fiscal. Si es tracta d’equilibrar els pressupostos públics, els catalans prefereixen retallar la despesa pública (41,9%) abans que apujar els impostos (35,1%)[1].  El sorprenent és comprovar com persones de rendes baixes i nul o mínim  patrimoni reprodueixen sentències similars, mostrant el seu suport de forma genèrica a la reducció d’impostos.

Les classes populars i mitjanes  han incorporat demandes al sistema polític que entren en contradicció amb els seus interessos. La de minimitzar el pagament d’impostos n’és un exemple, però n’hi ha d’altres, com l’aspiració de reduir els mitjans humans i materials de l’Administració Pública. A través d’un procés d’assimilació complex, sectors populars de la societat han incorporat una reivindicació pròpia de les elits econòmiques i financeres. Per què ho han fet?

Una causa que cal descartar de principi, i que justificaria aquesta aversió als tributs, seria l’existència d’un nivell d’impostos elevat.  La pressió fiscal –el percentatge que mesura el total d’impostos recaptats sobre el PIB– és a Espanya inferior a la mitjana de l’OCDE (31,7% front 33,9%). Una taxa que es troba molt lluny dels estats que més graven els seus ciutadans, com Dinamarca (48.2%) o Suècia (45.8%), i que s’ha mantingut en nivells similars des de 1995[2].

L’existència d’una “il.lusió monetària” justifica en part les opinions contràries als tributs de les classes populars. Els ciutadans amb ingressos baixos o mitjans perceben erròniament que pagar menys impostos significa suportar menys costos i tenir més renda disponible. Tanmateix, la percepció segons la qual “si tributo menys sóc més ric” és fictícia perquè no té en compte que els impostos serveixen per finançar serveis públics. Si aquests no existeixen, el ciutadà no té més alternativa que recórrer al sector privat per a proveir-se’ls. Una opció que implica pagar comparativament més que via impostos. El cost mitjà de la provisió de serveis públics com l’educació o la sanitat decreix a mesura que s’incrementa el nombre d’usuaris-contribuents, per efecte de les economies d’escala.

Una altra causa de l’aversió als tributs és la confusió terminològica entre impostos progressius  i no progressius. La ciutadania ha estigmatitzat els tributs en general (com han fet tradicionalment les elits econòmiques i financeres), sense fer distincions entre els que graven proporcionalment més a les rendes més altes i els que graven igual qualsevol nivell de renda. En aquesta generalització, IRPF i IVA van a parar al mateix sac: el valor redistributiu dels impostos progressius, que a més de finançar serveis públics i prestacions socials suposen una transferència de renda de les capes socials altes a les baixes, queda diluït. Només un 8,7% de ciutadans consideren que els impostos són un mitjà per distribuir millor la riquesa.

Tanmateix, la causa principal de l’estigmatització dels tributs per les classes populars i, per tant, de l’assimilació d’un posicionament polític contrari als seus interessos, és la percepció que existeix un “campi qui pugui” en matèria tributària. El 84,1% de ciutadans considera que a Espanya existeix molt o bastant frau fiscal[3]. Una impressió ben fonamentada si atenem als informes que situen a Espanya com la desena potència mundial en evasió tributària (la pèrdua d’ingressos a les arques públiques s’estima en 107.350 milions de dòlars) i la quarta en economia submergida (22,5% del PIB) [4]. La magnitud del frau, que la ciutadania atribueix principalment a empreses, partits polítics i als “rics i poderosos”, ha arrelat la percepció que els impostos no es cobren amb justícia. Vuit de cada deu persones considera que “no paguen més els que més tenen” i sis de cada deu entenen que les administracions combaten poc o gens el frau fiscal[5]. Sembla, per tant, que la major part de la ciutadania hauria de ser favorable a una major progressivitat del sistema tributari i a un major control de l’evasió d’impostos. En canvi, no ho és. S’ha estès la visió que si les elits no tributen tampoc ho han de fer les classes populars. Una opinió que afavoreix la tolerància sobre males conductes fiscals que debiliten l’estat del benestar i impedeixen la redistribució de la riquesa. És el moment d’explicar per què es desitjable pagar més impostos progressius i controlar el frau.

Enric Miravitllas