José Mújica: “Lo que gastamos cuando consumimos es tiempo de vida”

Pilar Pous nos ha hecho llegar este vídeo en el que el ex-presidente de Uruguay reflexiona acerca de lo que significa consumir. Un breve pero genial comentario sobre las consecuencias del consumismo en nuestras sociedades

Anuncis

¿Las izquierdas deben apoyar la independencia de Cataluña?

Esta es una pregunta que resume parte del debate que organizaciones y movimientos por la justicia social mantienen hoy en Cataluña. Desde la Escuela de Pensamiento Crítico hemos pedido la opinión a cinco personas de izquierdas para impulsar un diálogo sobre la cuestión informado y respetuoso.

¿La independencia de las clases populares?XaviM

Para tratar de responder a la cuestión planteada, haría falta en primer lugar intentar definir de forma sintética  cuales son los rasgos principales del  pensamiento de izquierdas y comprobar si  son  o no compatibles con el actual proyecto independentista.

La izquierda , como ideología ,abarca diversos proyectos políticos con no pocas  diferencias entre ellos  y podemos incluir en ella  desde la socialdemocracia, el comunismo, los nuevos movimientos sociales o incluso el anarquismo.

Tratar de encontrar el hilo rojo que liga estas diversas tradiciones políticas y las une en el pensamiento común de la  izquierda implica buscar cual es el mínimo común de todas ellas : rebelarse ante la desigualdad social, escoger siempre la defensa del pobre, pensar que el cambio social ha de ir destinado a mejorar  las condiciones vitales de aquellos que más lo necesitan. Estos habrían de ser los principales objetivos de cualquier proyecto político que se reivindique de izquierdas.

Como gente de izquierdas, lo que habría de preocuparnos es si cualquier propuesta de cambio social tendrá efectos positivos sobre las clases populares  y sobre aquellos  más desfavorecidos de la sociedad.

El independentismo es, sin duda y por definición, un proyecto de ruptura con el sistema. Es evidente que la constitución de un nuevo estado es ,potencialmente, una oportunidad para implementar un modelo de sociedad  que recoja los objetivos y preocupaciones de las corrientes políticas  de izquierdas. Pero, ¿ garantiza el actual proyecto independentista de Catalunya una mejora de la situación de aquellos que habrían de ser objeto de preocupación para la gente de de izquierdas? Mi opinión es que no.

Difícilmente  un proyecto liderado por la derecha  podrá impulsar las transformaciones sociales y políticas para defender los intereses de las clases trabajadoras. Como la experiencia histórica muestra, la correlación de fuerzas en los períodos constituyentes de un estado tiene una transcendencia  muy importante para definir los límites  con que posteriormente se podrán realizar políticas concretas. Afirmar que el proyecto independentista está  actualmente dirigido, controlado y, en parte secuestrado por la derecha no implica despreciar  a la amplia base civil que la ha impulsado estos últimos años. El impulso social ha hecho crecer un proyecto que actualmente está gestionado por aquellos  que siempre han representado los intereses de los que más tienen.

Por otro lado,  el actual proyecto independentista  no es un proyecto emancipador para las clases populares porque  las fuerzas de izquierdas del movimiento independentista están dispuestas a posponer su defensa al nacimiento y consolidación de un nuevo estado. ERC ha mostrado estos últimos años  que está dispuesta  a asumir casi cualquier  precio político para conseguir el objetivo de la independencia. En cuanto a las CUP, a pesar de toda su retórica de ruptura y de no renuncia a la transformación social, lo cierto es que ha sido deliberadamente ambigua sobre el hecho de dar apoyo  a Artur Mas para que pueda  liderar el proceso de transición nacional  y tampoco han dudado en dar el apoyo necesario para que el proyecto independentista progrese, abstrayéndose del hecho de que es la derecha quien lo controla y condiciona. Seguro que la constitución de un nuevo estado comportaría muchos momentos de excepcionalidad que necesitarían nuevamente  que determinadas izquierdas  renuncien  a la defensa de los intereses de las clases populares, hecho especialmente grave si tenemos en cuenta que podría tardar un número indeterminado de años a ser realidad y con unos costes que afectarían especialmente a dichas clases.

Otra cuestión,  que tendría que poner en alerta a la gente de izquierdas es que el independentismo es un proyecto que no cuenta actualmente con el apoyo mayoritario de las clases populares. El análisis de los datos demoscópicos muestra  que aquellos peor situados socialmente son los que menos apoyo dan al proyecto independentista. El independentismo es muy minoritario en los grupos de rentas bajas, en la clase obrera no cualificada o, por ejemplo , en los barrios deprimidos de las zona metropolitanas.  Que un proyecto de transformación social no cuente con el apoyo de aquellos a quien las fuerzas de izquierda aspiran a representar i a defender habría de ser motivo de profunda reflexión. A menudo  aquellos que defienden el actual proyecto independentista afirman que están dispuestos y dispuestas a asumir el coste que el proceso de transición nacional les  podría  provocar. Me temo que no es valentía, sino inconsciencia de aquel que no ha tenido que padecer las consecuencias de la pobreza i la desigualdad.

La independencia como proyecto político está actualmente hegemonizado por una derecha que con el argumento de la transversalidad, ha conseguido  imponer su ideología. Owen Jones en su último libro “El Establishment” explica una anécdota sobre Margaret Thatcher: el año 2002 y después del triunfo de los laboristas afirmó contenta que ” nuestro gran éxito es Toni Blair. Hemos obligado a nuestros oponentes a cambiar”. De lo que hablaba Thatcher es de hegemonía  y de como, más de veinte años después de dejar el poder, había conseguido lo  que quizás fue su objetivo más relevante: hacer que muchas de sus premisas neoliberales  fueran incorporadas por su principal competidor, el laborismo. El proceso de unidad transversal de las fuerzas independentistas se ha hecho desde una preeminencia  de las fuerzas conservadoras que han conquistado la hegemonía del movimiento. Cualquier cambio social que pueda emerger desde esta hegemonía tendrá poco que ver con lo que la izquierda debería de tener entre sus principales objetivos: lucha contra la desigualdad y mejora de las condiciones vitales de las clases populares.

Xavier Gonzálbez, politólogo

Adiós España, me emancipoignasi

Adiós, me voy, ya basta. Quiero hacer mi vida. Estoy harto de que me digan lo que debo hacer y lo que no. Ya me organizaré yo solo, creo que ya soy mayorcito. Comienzo una nueva etapa; ya hace mucho tiempo que lo pienso y creo que es un buen momento. Tengo muchos proyectos, fuerza y soy muy emprendedor. No es egoísmo, son ganas de vivir con más libertad, poder hacer lo que quiera sin pedir permiso. De vez en cuando poder sentarme a una mesa, comer junto a la familia, abuelos, padres y hermanos; celebrar un cumpleaños o hacer un viaje todos juntos. Quiero irme de buen rollo, no os enfadéis, no me queráis cerrar la puerta si lo que yo quiero es marcharme. Sabéis que soy responsable, acogedor, justo, solidario, conciliador. Me habéis tenido muchos años en casa y sabéis que soy así. No dejaré de serlo (¿u os imagináis que sí?) Con los ahorros que tengo y los que espero poder hacer me las arreglaré muy bien. Me quedo en el barrio, pero me marcho. Alrededor no hay edificios que me tapen el sol como ahora. Hay tiendas, buena gente y está bien comunicado. Invitaré a los amigos a cenar, jugar y pensar en proyectos bonitos. Cada vez lo veo más claro y estoy totalmente animado: ¡quiero ser libre, independiente!

Ignasi Estevan, técnico de empleo

Cuidado, hay trucoramon

¿Debe la izquierda apoyar el proceso de independencia de Catalunya? Así las cosas, no. ¿Por qué? La izquierda es internacionalista y no cantonalista, pero eso no salda la cuestión. Que el derecho a decidir, sin más, sea una llave jurídica muy discutible tampoco ayuda, porque en Catalunya está bloqueada una ciudadanía que pide tomar posición en relación a España. ¿La izquierda debe impulsar un proceso de consulta? Sí pero no éste, mientras se cocine en cenáculos de la derecha identitaria como plato único y excluyente. Que esta postura haya sido barrida por el mantra hegemónico en la escena social, cultural y mediática -votar para votar sí a la independencia rápida- da una pista de los severos déficits democráticos en construir la base plural del proceso, del que siguen ausentes las clases más débiles. (Observadores internacionales tendrían no poco que decir sobre la neutralización de los medios públicos y sus terminales privadas). El escandaloso compadreo de ERC con CiU en políticas sociales o lucros ilícitos nos avisan del inasumible peaje a abonar a los conductores de esta revolución al galope de instalados. Peaje rima con camuflaje: en una sola lista eluden responder a su destrucción del modelo social y a la privatización arbitraria de su acción de gobierno entregando el poder a entidades que les calienten el papanatismo aplaudidor del fuego sagrado. Una legítima demanda de Estado propio queda así degradada a tapadera populista y avaladora de un montaje en que siempre gana el mismo que no responde de cabeza de lista. Artur Mas, el nuevo líder para un país nuevo. ¿Éstas son las condiciones objetivas para darle el sí? Cuidado, hay truco.

Ramon Miravitllas, periodista y escritor.

¿Hacia una derrota por incomparecencia?jordi4

La aceleración del debate sobre la soberanía de Catalunya provocada por el fuerte crecimiento del apoyo social a la independencia de los últimos años ha coincidido en el tiempo con una crisis de la izquierda catalana y con un contexto de gran poder institucional de Convergència, que ha hecho una apuesta política para identificarse y, eventualmente, encabezar esta oleada.Esta coincidencia ha tenido como consecuencia que, desde algunos sectores, se haya querido identificar el soberanismo catalán con posiciones de derecha o centroderecha. Parte de la izquierda catalana se ha sentido incómoda ante un proceso que, a su entender, tapa el debate social. Es el argumento, tan repetido, de la bandera que oculta los recortes. En su versión más grotesca, se reciclan viejos argumentos que identifican el catalanismo con la burguesía y se apela a una clase trabajadora de profundos sentimientos españoles. Se apela a los padres andaluces y a los abuelos extremeños, e incluso –de una manera un poco excéntrica- se pide que se no se avergüencen de sus orígenes. Una mirada ciertamente extemporánea sobre la realidad catalana que, quizás, se explica por el contexto de una campaña que para algunos se ha vuelto más difícil de lo que se preveía.
En todo caso, más allá de la anécdota, la consecuencia de este punto de vista es la no comparecencia, cuando no la hostilidad abierta, de una parte de las izquierdas catalanas hacia el proceso y la propia idea de independencia.
En cambio, otra parte de la izquierda catalana ha sido tentada a abandonar la agenda social para concentrar todos los esfuerzos en el proceso soberanista. Es aquello de ‘primero la independencia y después ya lo veremos’. Es una apuesta ciertamente arriesgada, porque en la hipótesis que el proceso hacia la independencia no avance de manera rápida, puede desdibujar el perfil ideológico de este sector, que algunos querrían ver diluido en un tipo de soberanismo post ideológico, cohesionado sólo por la gestión de un proceso prolongado en el tiempo. Es, para decirlo en palabras del periodista Roger Palà, el escenario del processisme.
Ahora bien, ni una apuesta ni la otra hacen justicia ni a la historia ni a la composición ideológica del independentismo catalán, mayoritariamente de izquierdas. Pero más allá de esto, el que es relevante es que las dos actitudes nos pueden hacer perder una oportunidad histórica. Si finalmente se abre un proceso constituyente en Catalunya, la incomparecencia de las izquierdas, ya sea para diluirse en un espacio soberanista transversal, ya sea para quererse mantener al margen a la espera de una oportunidad en España, les haría perder una gran oportunidad de cambiar las relaciones de poder en nuestro país. Es en momentos como este, en que se puede redefinir profundamente nuestro marco institucional, que la correlación de fuerzas de hoy puede tener consecuencias profundas a largo plazo. Cuando se definen las instituciones de un país se ponen las bases para la gran orientación de la política del futuro. Los cambios de gobierno son, por supuesto, relevantes, pero el marco institucional define un terreno de juego en el que algunas cosas son posibles y otras no. Este es el reto, y la oportunidad que tienen las izquierdas catalanas. ¿La desaprovecharán?

Jordi Muñoz, politólogo

El importante papel de las izquierdas en la independenciaxaviteis

Como puntualización previa, sólo puedo entender las izquierdas desde la voluntad de aportar cambios profundos en la sociedad actual y que remuevan y alteren las prioridades. Que pongan a la persona en el centro y que hagan que la economía esté al servicio de las personas y no al revés.

Partiendo de esta premisa, creo que las izquierdas tienen que respaldar la independencia por dos motivos esenciales:

  1. Para evitar que el proceso de independencia nos deje relativamente igual. Que simplemente bajemos una bandera para izar otra. La izquierda tiene que velar para que la elaboración de las bases de un nuevo estado se haga a través de un proceso verdaderamente participativo desde abajo, y a poder ser, desde la izquierda.
  2. Porque pienso que desde la voluntad de un profunda transformación social, la independencia nos acerca a la idea de que las realidades más pequeñas son más transformables. Desde la cultura del municipalismo, arraigada a la cultura política catalana, y desde el ámbito más local, creo que una Catalunya independiente hace más posible la idea de construir alternativas económicas y políticas en clave social, solidaria, cooperativa, comunitaria y feminista.

Xavi Teis, economista y cooperativista

Jordi Armadans: “Els afers exteriors mal resolts sempre ens acaben afectant”

Foto-Jordi-Armadans_ok-475x250Politòleg i periodista, Jordi Armadans dirigeix des de fa gairebé 20 anys la Fundació per la Pau, amb una vocació i convicció clares de combatre –amb arguments i accions- el militarisme i l’armamentisme. En èpoques convulses com les que vivim, semblaria que els aspectes globals i internacionals no mereixen la nostra atenció. Ans al contrari, […]

Jordi Armadans: “Los asuntos exteriores mal resueltos siempre nos acaban afectando”

Foto-Jordi-Armadans_ok-475x250Politólogo y periodista, Jordi Armadans dirige desde hace casi 20 años la Fundació Per la Pau con una vocación y convicción claras de combatir -con argumentos y acciones- el militarismo y el armamentismo. En épocas convulsas como las que vivimos, parecería que los aspectos globales e internacionales no merecen nuestra atención. Al contrario, Jordi nos intenta trasladar a través de esta entrevista la conexión entre el entorno más cercano y los principales acontecimientos geopolíticos a nivel internacional. Por Albert Caramés

En tiempos convulsos como los que vivimos, ¿qué piensas de los que dicen que “mejor preocuparse por los de aquí que por qué pasa fuera”?

Más allá de cuestiones éticas e ideológicas, donde la mirada no se puede fracturar y la visión egoísta es poco realista, los asuntos exteriores mal resueltos siempre nos acaban afectando. Quizás hace 100 años era más factible, pero ahora ya no. Tenemos que preocuparnos por lo que pasa. Sólo hay que ver el fenómeno migratorio, con una demanda a gestionar. Es una falacia práctica. Lo más ético y estratégico es preocuparse.

¿Qué papel tiene el armamentismo y el militarismo en la actual crisis financiera?

Desde que la consideración tradicional de las amenazas para la seguridad son las que son, ya existe un coste de oportunidad respecto a otras necesidades. Hay un desenfoque donde se deja de lado ciertas necesidades de la ciudadanía en materia de seguridad humana. Además, el armamentismo y el militarismo son factores de inseguridad por sí mismos.

Siguiendo en esta línea de cambio de narrativa, ¿el desarme nuclear lo ves factible?

Debería ser posible. Cuando vemos que 16.000 cabezas nucleares pueden destruir el planeta varias veces, resulta preocupante. Cuesta poderlo defender y es profundamente irracional, sobre todo cuando tenemos constancia de más de 40 fallos técnicos en la manipulación de armamento nuclear a lo largo de la historia. Hay que construir una estrategia, desde la racionalidad y la ambición, así como de-construir un discurso grotesco respecto las armas nucleares, también por la propia supervivencia

El Estado español no es una potencia nuclear, pero ¿qué papel juega en el comercio de armamento?

Existe una paradoja entre el discurso crítico contra la violencia armada, con ciertos documentos oficiales que ya lo incorporan, y la praxis cotidiana. Las políticas concretas reproducen el mismo modelo de siempre, basado en la militarización, especialmente en momentos críticos. Tenemos una sociedad civil con la que se pueden hacer discursos muy interesantes, que contrasta con el endeudamiento del gobierno para participar en proyectos internacionales de armamentismo y que se les obliga a ayudar con dinero público. Hay que decir, sin embargo, que el Estado español ha hecho aportaciones interesantes (dentro de su dimensión) para la aprobación de un Tratado Internacional contra el Comercio de Armas, aunque, a la vez, sigue exportando a destinos de dudosa consideración.

Unos destinos y un contexto que ve como los modelos de violencia armada se están transformando, ¿es así?

Hay una explosión del modelo tradicional de estados. Hay multitud de actores armados con agendas e intereses diferentes. Las fronteras son muy porosas en líneas generales y con un impacto cada vez más severo para la población. Estas circunstancias dificultan mucho su gestión (especialmente en las etapas de diálogo, negociación y proceso de paz). Evitar las etapas de violencia armada es el gran reto.


¿Qué respuesta al respecto tienen, por ejemplo, instituciones como la UE?

Se acostumbra a reaccionar a los síntomas, lo que nos hace ir a los “pegotes”. Analizar las causas resulta muy importante, a pesar de ser más lento y de carácter estructural. La UE, a través de su servicio exterior, tiene una aproximación adecuada, pero en fenómenos como el migratorio sólo adopta la estrategia de defensa, inmediata y reactiva. La Primavera Árabe ha servido para cambiar ciertas cosas (políticas sociales, respecto de los derechos humanos, repercusión económica, …), haciendo que no sólo nos centráramos en aspectos políticos. Hay una pérdida perceptible de un liderazgo político.

Ante esta complejidad geopolítica internacional, y como muchas veces te habrán preguntado, tú qué respondes a “y nosotros, como ciudadanos, ¿qué podemos hacer”?

Hay un espacio de interacción. Ante la enorme complejidad de las problemáticas, la acción se puede concretar en tres vías. En primer lugar, a través de la participación, la denuncia y la proposición de soluciones como actores sociales y ciudadanos activos. Está demostrado que los avances positivos en los últimos años han sido también fruto del rol jugado por la sociedad civil, haciendo las cosas como se deben hacer. En segundo lugar, como individuo, nuestra manera de consumir o de aproximarnos al sistema bancario también influye como seres que consumimos y nos relacionamos. Si, por poner un ejemplo, todos los ciudadanos tuviéramos los ahorros en banca ética, la crisis sería muy diferente. Por último, en tercer lugar, hay que verlo desde una óptica personal, en el espacio más micro. Como familiares o compañeros de trabajo, podemos dar una respuesta violenta o una creativa y empática ante un conflicto cotidiano. En este ámbito que parece tan poco politizado, se pueden poner en práctica muchos valores y es una clara muestra de cómo todavía el mundo.

“Els grecs volen quedar-se a Europa i pagar un deute sostenible”

andreaAndrea Jené Kafatou viu a Atenes i té 29 anys. Filla d’un català i una grega, l’Andrea treballa en una multinacional francesa com a tècnica de suport de software. És diplomada en traducció i interpretació: potser per això ens acosta a la situació actual de Grècia amb verb fàcil i llenguatge directe. Per Glòria Rossell i Enric Miravitllas. 

Per què els grecs van dir “Oxi” diumenge passat?

Els grecs han dit “No” perquè les mesures d’austeritat imposades (imposades pel “take it or leave it“) no han fet més que augmentar el deute i empobrir el poble. Ja han passat cinc anys des de l’inici d’aquestes mesures i no han donat resultats. El deute s’ha multiplicat per tres, l’atur juvenil ha arribat al 60% i les perspectives de Grècia han anat a pitjor. La nostra economia es troba en un cercle viciós, en què any rere any es farà necessària més ajuda. No obstant això, Alemanya ha guanyat 80.000 milions d’euros arran de la crisi econòmica grega. És un “No” perquè ja no volem que el nostre futur el decideixin els altres. Altrament, de què serveixen els nostres ministres? Per què pagar-los aquests sous tan alts? El “No” dels grecs, és un “No” a la humiliació. Però no han dit “No” a l’euro.

 Com s’està vivint a Atenes el moment post referèndum?

La setmana abans del referèndum va ser horrible. A tots els mitjans de comunicació sortien constantment polítics europeus, polítics grecs, periodistes, actors, famosos com Sakis Rouvas, atletes i campions dels Jocs Olímpics, entre d’altres, per dir-nos que havíem de votar “Sí” i que el “No” representava la sortida de l’euro i la catàstrofe. La ràdio i la televisió (per exemple Skai) van programar 24 hores al dia emissions polítiques a favor del “Sí”. Aquesta situació va provocar enfrontaments entre la població. Els ciutadans partidaris del “No” no s’atrevien a manifestar-se dins els grups d’opinió. Molts partidaris del “Sí” estaven influenciats per la por i intentaven convèncer els altres. Els sondejos donaven favorit el “Sí”. Semblava que els que anaven a votar “No” eren els que no tenien res a perdre, encara que a costa de perjudicar el país. Semblava un principi de “guerra civil”. Aquesta campanya de la por va portar els grecs a estar durant una setmana perduts i depressius. Hauria tingut més èxit sense les declaracions reiterades dels polítics de Nea Democratia i Pasok a favor de “Sí”. L’única TV pública, que ha reiniciat emissions fa un mes per intervenció de Syriza, té poca audiència.

Ha canviat el que pensen els grecs sobre Europa en les últimes setmanes?

Sí, ha canviat. Schulz, Schäuble, Merkel, Dijsselbloem no poden representar l’Europa de la solidaritat ni la democràcia. El que segueix igual és que l’Eurogrup no aconsegueix posar-se d’acord.

Quin impacte estan tenint les mesures de control de capitals? S’ha sobrevalorat aquest impacte en els mitjans de comunicació europeus?

El control de capital i el tancament dels bancs provoquen grans problemes en el comerç grec. A Grècia gairebé tots els productes s’importen i el sector importador en aquest moment està completament bloquejat. Fins a les farmàcies comencen a escassejar medicaments com la insulina. La gent només compra menjar (per por de la carestia). El mateix passa amb la gasolina. Molta gent no té targeta bancària, especialment la gent gran, i amb el tancament dels bancs no pot treure diners. I per treure diners d’un caixer es pot esperar tranquil·lament 40 minuts. En algunes illes gregues no hi ha caixers, així que han d’anar amb el vaixell a l’illa més propera. Alguns mitjans europeus han mostrat fotos d’africans o búlgars esperant en un caixer. També es diu que en alguns foto-reportatges es va demanar a la gent que fes veure que esperava fent cua. Però no tinc clar si s’han sobreestimat els impactes.

Què perceps en l’ambient què volen els ciutadans grecs?

Els grecs volen quedar-se a Europa i pagar un deute sostenible. Volen reformes que porten al desenvolupament del país per poder pagar el deute i no al contrari, com s’ha comprovat que fan les reformes d’austeritat.

Què creus hauria de fer la UE després que Grècia hagi rebutjat la proposta de l’Eurogrup?

La Unió Europea fa temps que hauria d’entendre que les reformes d’austeritat sense inversions o desenvolupament no fan més que empobrir Grècia. A més, un deute no sostenible no pot ser retornat. El resultat del referèndum no serà suficient per canviar la mentalitat d’alguns dirigents europeus.

 Què farà la UE el proper diumenge?

La Unió Europea el proper diumenge ens farà fora de l’Euro. Manen els que no haurien manar.

Quina imatge té la població grega del govern espanyol?

La percepció sobre el cap de l’executiu és dolenta. Per protegir la seva cadira no dubta a atacar Grècia. En canvi, creiem que gran part del poble espanyol està donant suport a la població grega. El suport de Podemos no es nota gaire a Grècia a causa del control de la informació dels mitjans.

Per finalitzar, la situació que està vivint Grècia, afecta i de quina manera a les emocions, sentiments i reaccions de les persones en general?

Els ciutadans grecs vivim amb gran por. Contínuament ens diuen que no podrem treure diners. És un estrès. És inseguretat. Sentiment de depressió, injustícia i cabreig. Estem farts de sentir dir que els grecs no treballen i no paguen impostos. La setmana passada ha estat tan dolenta que ja comença a haver-hi gent que diu “tant me fa l’Euro o el Dracma”.

“Los griegos quieren quedarse en Europa y pagar una deuda sostenible”

andreaAndrea Jené Kafatou vive en Atenas y tiene 29 años. Hija de catalán y griega, Andrea trabaja en una multinacional francesa como técnica de soporte de software. Es diplomada en traducción e interpretación: quizá por eso nos acerca a la situación actual de Grecia con verbo fácil y lenguaje directo. Por Gloria Rossell y Enric Miravitllas.

¿Por qué los griegos dijeron “Oxi” el pasado domingo?

Los griegos han dicho “No” el domingo pasado porqué las medidas impuestas (impuestas por el “take it or leave it”) de austeridad no han hecho más que aumentar la deuda y empobrecer el pueblo.

Ya han pasado 5 años desde el inicio de estas  medidas y éstas no han dado resultados. La deuda se ha multiplicado por tres, el paro juvenil ha alcanzado el  60% de los  jóvenes y las perspectivas de Grecia todavía han empeorado.

Nuestra economía se encuentra en  un círculo vicioso, en el que año tras año será necesaria más ayuda. Sin embargo Alemania ha ganado 80.000 millones de euros a raíz de la crisis económica griega.

Es un “No” porqué ya no queremos que decidan los otros nuestro futuro. De lo contrario, de qué sirven nuestros ministros?  ¿Por qué pagarles estos altos sueldos?

El “No” de los griegos, es un “No” a  la humillación. Pero no han dicho “No” al Euro.

-¿Cómo se está viviendo en Atenas el momento post referéndum?

La semana antes del referéndum fue horrible. En todos los medios de comunicación salían constantemente  políticos europeos, políticos griegos, periodistas, actores, famosos como Sakis Rouvas, atletas y campeones de los Juegos Olímpicos, entre otros, para decirnos  que teníamos que votar “Si” y que el “No”representaba la salida del Euro y la catástrofe. La radio y la televisión (por ejemplo Skai) programaron 24 horas al día emisiones políticas a favor del “sí”, esta situación provocó enfrentamientos entre la población y, los ciudadanos partidarios del “No”, no se atrevían a manifestarse dentro de los grupos de opinión. Muchos partidarios del “Si” estaban influenciados por el miedo e intentaban convencer a los demás.

Los sondeos daban favorito  el “Si”. Parecía  que los que iban a votar  “No” eran los que no tenían nada  que perder, aún a costa de perjudicar al país. Parecía un principio de “guerra civil”.

Esta campaña de miedo  llevó a  los griegos a estar durante una semana  perdidos y depresivos. Hubiera tenido más éxito sin las declaraciones reiteradas de los políticos  de Nea Democratia y Pasok  a favor del “Si”.

La única TV pública había desaparecido y ha reiniciado emisiones hace un mes por intervención de Syriza pero, tiene poca audiencia.

 -¿Ha cambiado lo que piensan  los griegos sobre Europa en las últimas semanas?

Si, ha cambiado. Schulz , Schäuble, Merkel, Dijsselbloem no pueden representar la Europa de la solidaridad ni la democracia. Lo que sigue igual es que el Eurogrupo no consigue  ponerse de acuerdo.

-¿Qué impacto están teniendo las medidas de control de capital? ¿Se ha sobre valorado dicho impacto en los medio de comunicación europeos?

El control de capital y el cierre de los bancos provocan grandes problemas en el comercio griego. En Grecia casi todos los productos se importan y el sector importador en este momento está completamente bloqueado. Hasta en las farmacias empiezan a escasear  medicamentos como la insulina.  La gente sólo compra comida (por miedo a la carestía). Lo mismo pasa con la gasolina.

Mucha gente no tiene tarjeta bancaria, en especial la gente mayor,  y con el cierre de los bancos no puede sacar dinero. Y para sacar dinero de un ATM se puede esperar tranquilamente 40 minutos. En algunas islas griegas no hay ATM así que tienen que ir con el barco a la isla más cercana.

Algunos medios europeos  han mostrado fotos de  africanos o búlgaros  esperando en un ATM. También se dice que en algunos fotorreportajes se pidió a la gente que hiciera ver  que esperaba haciendo cola. Pero no tengo claro si se han sobrestimado los impactos.

-¿Qué percibes en el ambiente qué desean los ciudadanos griegos?

Los griegos quieren quedarse en Europa y pagar una deuda sostenible. Quieren reformas que lleven al desarrollo del país para poder pagar la deuda y no lo contrario, como se ha comprobado que hacen las reformas de austeridad.

-¿Qué crees debería hacer la UE  después de que Grecia haya rechazado la propuesta del Eurogrupo?

La Unión Europea hace tiempo  que debería entender que las reformas de austeridad sin inversiones o desarrollo no hacen más que empobrecer a Grecia. Además,  una deuda no sostenible no puede ser pagada. El  resultado del referéndum no será suficiente para cambiar la mentalidad de algunos dirigentes europeos.

-¿Qué crees  que  hará la UE el próximo domingo?

La Unión Europea el próximo  domingo nos echará del Euro.  Mandan  los que no deberían  mandar.

-¿Qué percepción tiene la población griega sobre el gobierno español? 

La percepción sobre el jefe del ejecutivo es mala. Para guardar su silla no duda en atacar a Grecia. En cambio, creemos que gran parte del pueblo español está apoyando a la  población griega.

El apoyo de Podemos no se nota mucho en Grecia debido al control de la información de  los medios.

Y sabemos que España puede ser el siguiente país en tener problemas, por eso no se manifiesta.

Para finalizar, la situación que se está viviendo en las dos últimas semanas,  ¿afecta y de qué manera a las emociones, sentimientos y reacciones de las personas en general ? 

Los ciudadanos griegos vivimos con gran miedo. Continuamente nos dicen que no podremos sacar dinero. Es un estrés.

Inseguridad. Sentimiento de depresión, injusticia y cabreo. Estamos hartos de oír decir que los griegos no trabajan y no pagan impuestos.

La semana pasada ha sido tan mala que ya empieza a haber gente que dice “me da igual el Euro o el Dracma”.

Què és una ciutat decent?

(Notes sobre la conferència de Richard Sennett  i Ira Katznelson, al CCCB, el 2 de juliol passat, dins el cicle La ciutat possible)

La intervenció de tots dos tenia com a tema  concret “Què és una ciutat decent? Entre el pragmatisme i la utopia.”

Sennett va parlar d’ ètica pragmàtica, posant com exemple fins a quin punt estem disposats a renunciar, per aconseguir una millor ciutat, a una sèrie de béns i usos: deixaríem d’utilitzar el cotxe? Es preguntava. L’ètica  pragmàtica es una ètica sobre el procés de viure?

Va formular tres conceptes d’ètica pragmàtica en els processos de disseny:

1.-la construcció de la porositat: crear comunicacions permeables entre comunitats, entre espais, de manera que puguin traspassar-se les experiències.

2.-reducció d’escala de les construccions: afrontar el canvi climàtic amb un procés de utilitzar menys coses. No esgotar els potencials.

3.-executar formes incompletes: deixar que amb el temps més intervencions puguin completar-se. Segons Sennett, una forma incompleta es una forma democràtica: algú la completarà.

Katznelson diferencia entre el que és possible, el pragmatisme, i el desitjable, la utopia. Menciona diversos autors, especialment un text de 1949 de E.B.White (“Here is New York”), del que extreu aquesta cita: “la ciutat es com la poesia, comprèn tota la vida”.

Diu que una ciutat és digna quan :

1.-es tracta d’un emplaçament massiu.

2.- existeix congestió sense confusió.

3.-hi ha diversitat i al mateix temps sentit de pertinença.

4.-hi ha espai holístic i micro-emplaçaments.

5.-hi ha al mateix temps connexió i aïllament.

Aborda el que significa ser pobre a la ciutat i caracteritza la pobresa amb l’aillament material, de les coses, i de les experiències.

I.Meléndez

Juliol de 2015

R.Sennett és professor emèrit de la London School of Economics i director del New York Institute for the Humanities.

Katznelson, és catedràtic de Ciència política i Història de la Universitat de Columbia i president del Social Science Research Council.

¿Qué es una ciudad decente?

(Notas sobre la conferencia de Richard Sennett y Ira Katznelson, en el CCCB, el 2 de julio, dentro del ciclo “La ciudad posible”)

La intervención de ambos tenía como tema concreto “¿Qué es una ciudad decente? Entre el pragmatismo y la utopía.”

Sennett habló de ética pragmática, poniendo como ejemplo hasta qué punto estamos dispuestos a renunciar, para conseguir una mejor ciudad, a una serie de bienes y usos: dejaríamos de utilizar el coche? Se preguntaba. ¿Es la ética pragmática una ética sobre el proceso de vivir?

Formuló tres conceptos de ética pragmática en los procesos de diseño:

1.-La construcción de la porosidad: crear comunicaciones permeables entre comunidades, entre espacios, de modo que puedan traspasarse las experiencias.

2.-reducción de escala de las construcciones: afrontar el cambio climático con un proceso de utilizar menos cosas. No agotar los potenciales.

3.-ejecutar formas incompletas: dejar que con el tiempo más intervenciones puedan completarse. Según Sennett, una forma incompleta es una forma democrática: alguien la completará.

Katznelson diferencia entre lo que es posible, el pragmatismo, y lo deseable, la utopía. Menciona varios autores, especialmente un texto de 1949 de EB White (“Here is New York”), del que extrae esta cita: “la ciudad es como la poesía, comprende toda la vida”.

Dice que una ciudad es digna cuando:

1.-se trata de un emplazamiento masivo.

2.- existe congestión sin confusión.

3.-hay diversidad y al mismo tiempo sentido de pertenencia.

4.-hay espacio holístico y micro-emplazamientos.

5.-hay al mismo tiempo conexión y aislamiento.

Aborda lo que significa ser pobre en la ciudad y caracteriza la pobreza con el aislamiento material, de las cosas, y de las experiencias.

I.Meléndez

Julio de 2015

R.Sennett es profesor emérito de la London School of Economics y director del New York Institute for the Humanities.

Katznelson es catedrático de Ciencia política y Historia de la Universidad de Columbia y presidente del Social Science Research Council.