Manuel Canelas, diputado del MAS boliviano: “El liderazgo de Evo Morales es todavía imprescindible”

 

Manuel-Canelas-01-475x250Bolivia ha logrado mantener su estabilidad política tras la reforma impulsada por el presidente Evo Morales desde 2006 (recordemos que el país tuvo 5 presidentes en el período 2000-2005: Hugo Banzer, Jorge Quiroga, Gonzalo Sánchez de Lozada, Carlos Mesa y Eduardo Rodríguez). Esta reforma ha incluido una profunda modificación de la Constitución, el fortalecimiento del rol del Estado en la economía y la aplicación de varios programas sociales. El amplio apoyo popular resultante permitió que el presidente Morales fuese reelecto en 2009 y en octubre del 2014 con un amplio respaldo de más del 61%, esta última no exenta de polémica ya que la Constitución Política del Estado fija un máximo de dos mandatos para el Presidente y el Vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia; este mandato, estricto sensu, sería el tercero. Una decisión del Tribunal Constitucional permitió la reelección basándose en el hecho de que la aprobación de la nueva constitución estableció el Estado Plurinacional de Bolivia (antes República de Bolivia) y por tanto el mandato 2010-2014 sería considerado el primero de esta etapa. Por consiguiente, una vez finalizado el mandato 2015-2020, para que el Presidente Evo Morales y el Vicepresidente Álvaro García Linera puedan ser candidatos una vez más es necesaria una reforma constitucional que modifique la limitación de mandatos. Esta reforma será consultada a la ciudadanía mediante referéndum el próximo 21 de febrero de 2016.

P: La limitación de mandatos presidencial es algo muy común en las constituciones americanas. En España, por ejemplo, se permite la re-elección indefinida. ¿Cuál es su razón de ser, en general y particularmente en Bolivia? 

R: En Bolivia cuando llega al poder el presidente Evo ni siquiera se permitía una reelección; se trata de una discusión muy larga: reelección sí o no, consecutiva, no consecutiva, indefinida, no indefinida… Esta discusión también tiene que ver con los regímenes políticos. En los presidencialistas, se suelen tener más problemas en admitir reelecciones que en los parlamentaristas. En general en Europa, sino todos, la mayoría son parlamentaristas, donde se aceptan con más facilidad las reelecciones indefinidas, pues se entiende que formalmente hay más contrapesos al poder de un Primer Ministro, aunque creo que solamente es formal ya que en Alemania, que es un régimen parlamentario, resulta difícil pensar que Angela Merkel no tiene tanto poder como un presidente latinoamericano. Creo que ha perdido fuerza la visión contraria a cualquier tipo de reelección. Incluso desde algunos enfoques más liberales e institucionalistas, ya se entiende que una reelección consecutiva no es un problema para la democracia, sino que es un ejercicio de rendición de cuentas vertical. Porque si solo se está un mandato sabiendo que no se va a pasar por el veredicto de las urnas, pueden tenerse muy pocos incentivos para hacerlo bien. En cambio, con una reelección consecutiva, sabes que, si vas a querer mantenerte, necesariamente tienes que pasar por esa rendición de cuentas que son las elecciones. La polémica generalmente viene cuando ya se superan los dos mandatos y en el caso nuestro hubo una discusión al interior del partido sobre si era o no conveniente modificar un artículo de la Constitución para permitir una última reelección del Presidente. No era una decisión ya tomada con anterioridad, se debatió a mediados del año 2015 y al final lo que se estimó fue que el esquema de Gobierno y el esquema de gestión que ha dado buenos resultados a los bolivianos hasta ahora, ya que cada vez que se les ha presentado a las urnas este programa, este plan y este partido, lo han validado de manera significativa. En las ultimas elecciones Evo le sacó 37 puntos al segundo, en ese sentido creo que hay pocas dudas de que en las elecciones nacionales los bolivianos saben bien cuál es la hoja de ruta que quieren apoyar. Entonces nosotros entendíamos que para la permanencia y buena salud de ese modelo seguía siendo imprescindible el liderazgo del Presidente. También por las condiciones en las que se origina el proceso y liderazgo de Evo. Es más o menos frecuente que después de crisis muy severas como en el caso boliviano de desmoronamiento del sistema de partidos, pérdida de todos los referentes, crisis social y económica muy fuerte, lo que emerge suelen ser liderazgos muy fuertes. Con matices, pero yo diría que es lo que pasó con el socialismo en el 82 en España, quizá es como la victoria electoral que consagra que el franquismo ha quedado atrás, o Roosevelt en Estados Unidos, con el New Deal y que si no hubiera muerto habría seguido gobernando. Entre esto y que entendemos que para nuestro modelo de gobierno sigue siendo imprescindible el Presidente, se decide llevarlo a una consulta popular porque obviamente no es una cosa que decide solo el Parlamento, sino que hay que preguntarle a la gente si cree oportuno que Evo se presente una vez más.

P: ¿Es tan crucial que los actuales Presidente y Vicepresidente puedan ser candidatos de nuevo en 2020 como para realizar un referéndum, en lo que de ganar ambos procesos electorales se convertiría en su cuarto mandato consecutivo?

R: La reforma lo que dice es que podría presentarte dos veces mas. De la mano de la sentencia del Tribunal Constitucional se entiende que el primer mandato no llegó a ser un mandato (el primero de 2006 a 2009 fueron menos de 4 años de mandato y con la vigencia de una Carta Magna anterior); entonces digamos que con la sentencia del Constitucional el contador se pone a cero con la nueva Constitución en 2010, por lo que ese sería el primer mandato. Ahora estaríamos en el segundo, es decir, la primera reelección, y si la gente lo autoriza, habría un tercer mandato previo ganar las elecciones en 2019. Si no las ganas, no hay mandato.

P: Esta limitación no fue tocada en la modificación constitucional que dio lugar a la Nueva Constitución Política del Estado en 2009. Desde el MAS siempre se ha defendido la necesidad de varios mandatos para llevar a cabo el Proceso de Cambio. ¿Por qué no se modificó este aspecto cuando se tuvo oportunidad?

R: Cuando se discute en la Asamblea Constituyente en Bolivia no existía ni una sola reelección; en las discusiones en el seno de la Constituyente, todos estaban de acuerdo en que se tenía que habilitar una reelección consecutiva al menos. Había otras posiciones que entendían que no tenía que tener límites la reelección, pero en la Constituyente todo fue un debate y una negociación y la posición final, la posición que mas consenso tenia, era la que defendía únicamente dos mandatos, a pesar de que la demanda, sobre todo de las organizaciones sociales y que llega casi hasta el último momento de la discusión, era que no existiera limitación. Hay todo un acuerdo con las fuerzas mas conservadoras, que en ese momento amenazaban la estabilidad del país y del proyecto, y se decide no poner en riesgo, en esa coyuntura tan complicada, entendiendo que el interés mayor en ese momento era sacar adelante la nueva Constitución.

P: El MAS está en el poder desde el 2006, han pasado 10 años. ¿Siendo consciente de la limitación de mandatos, existe un relevo consistente a las figuras del Presidente Morales y el Vicepresidente García Linera? 

R: Yo sí creo que hay un relevo consistente pero no necesariamente equivalente, por estas mismas condiciones especiales del origen del liderazgo del Presidente Evo y de las características propias del proceso, es imposible que se repita un liderazgo de esas características. Sobre todo por las condiciones de partida, porque el siguiente candidato del MAS, sea para 2019 o 2024, no va a partir del país y de la crisis tan dura de la que partió y en que se originó el liderazgo de Evo. Por tanto sería absurdo pensar que va a haber un liderazgo equivalente. Ahora, después de diez años de Gobierno, por supuesto que tienes banquillo, planes B: Tienes ministros que llevan mucho tiempo ahí, tienes presidentes de la Cámara de Diputados que antes han sido presidentes del Senado, senadoras que tienen condiciones suficientes para ser candidatas a la jefatura del Estado. Pero eso se verá en la medida en que en el Referéndum la mayoría diga que NO.

P: En el escenario de que el NO a la re-elección de Morales y García Linera resultase ganador, todavía quedarían 4 años para preparar el relevo y participar en las elecciones que se celebrarán en 2020, pero no obstante admítame que un nuevo liderazgo añade incertidumbre al resultado. ¿No pondría el NO en riesgo la revolución cultural y democrática que defienden desde el MAS?

R: Confío en la fortaleza del MAS a la hora de poder tener un Plan B. Ahora bien, nosotros hemos tomado la decisión, porque entendemos que los mejores resultados, los mejores equilibrios y la mejor salud del proyecto está con el Presidente. Entonces, si gana el NO, hay cosas que se pondrían en riesgo.

P: ¿De quién sería la responsabilidad por haber pasado todo este tiempo para preparar cuadros políticos sin, aparentemente, aprovecharlo? Más aún cuando el MAS es una confluencia de movimientos sociales muy variados y que por lo tanto en teoría hay dónde buscar.

R: Delfines hay,

P: Pero no son visibles…

R: Yo creo que sí, el Ministro de Exteriores, la Presidenta de la Cámara de Diputados… Yo creo que sí. Lo que no va a pasar es que sea un recién llegado o un outsider, eso es imposible. Yo creo que es gente que tiene experiencia y que ha acompañado al Presidente desde el principio, que tiene experiencia en el manejo del Estado, una buena imagen pública, por lo que no se trata tanto de no tener Plan B, es que no va a haber un equivalente al Plan A. Nosotros entendemos que necesitamos todavía esa figura en el esquema que tenemos. Por supuesto que si gana el NO, a pesar de que yo creo que van a generarse ciertos desequilibrios y lo óptimo seria que siga Evo, hay banquillo.

 P: De acuerdo, hay banquillo, no necesariamente equivalente, pero no solo es necesario que hayan acompañado al Presidente y Vicepresidente unos años, sino que tengan también los apoyos de toda esa confluencia de movimientos, empezando por ejemplo por las confederaciones sindicales, que fueron claves en su momento y que lo siguen siendo ahora. ¿También tienen esos apoyos?

R: Es que es una discusión que no se ha puesto todavía en el escenario, eso habría que verlo, si se mantiene o no cohesionado el proyecto mas allá de la figura del Presidente, se sabrá una vez obtenido el resultado.

P: Es habitual en el continente americano que familiares de ex-presidentes concurran a las elecciones, evitando de facto la prohibición de re-elección y dejando el poder en las mismas manos con diferente rostro; sin pretender ser exhaustivo se me ocurren casos como los Kirchner en Argentina, Keiko Fujimori (hija de Alberto Fujimori) y Nadine Heredia (esposa de Ollanta Humala) en Perú, los Clinton y los Bush (Jeb Bush es el tercer candidato de la familia) en los EEUU, Sandra Torres (esposa de Álvaro Colom) en Guatemala, Marta Linares (esposa de Ricardo Martinelli) en Panamá, Margarita Cedeño (esposa del tres veces presidente Leonel Fernández) en República Dominicana, entre otros. ¿Se cuenta en Bolivia con esta carta? La prensa boliviana ha tratado en ocasiones de colocar a la hija de Evo Morales en la carrera presidencial…

R: Es muy joven, habrá que ver que ambiciones tiene, que proyectos de vida tiene, desde luego no tiene ninguna actividad política significada, así que por ahora nada.

P: ¿Existe la posibilidad de una candidatura “a la rusa” como hicieron Putin y Medvedev, es decir, un enroque ajedrecístico presentando a Morales como Vicepresidente y a García Linera como Presidente?

R: No, nunca se ha pensado.

P: ¿Pero sería legal?

R: Creo que como casi cualquier norma, sería interpretable, pero en la medida en que el proyecto siempre ha tenido un mismo orden de ubicación, que la figura imprescindible es el Presidente Morales y que este tiene un acompañante que es muy importante en el esquema, que es Álvaro García Linera, nunca se ha puesto como una opción invertirlos. No recuerdo la literalidad del artículo 138, pero sería interpretable.

P: Otra modalidad para evitar la limitación de mandatos es lo que hizo Lula Da Silva en Brasil, proponiendo de candidata a Dilma Rousseff y no descartando presentarse de nuevo tras una salida de Rousseff. ¿Hay candidato de transición para luego volver en 2025?

R: Lo que pasa es que, una vez planteada la reforma para que Evo pueda presentarse de nuevo, en caso de que no pueda, es obligatorio buscar otra persona y seria adelantarse demasiado, ya que esa persona podría gobernar todavía dos legislaturas más en caso de ganar en 2019.

P: Macri en Argentina y victoria de la oposición en las legislativas venezolanas. Este referéndum llega en un momento en que algunos aliados regionales tradicionales han cambiado de color, lo que se está presentando desde algunos medios como una cambio de época en América Latina. A esto se suma que, tras la victoria de Evo Morales en 2015, se han perdido importantes ciudades y departamentos del país por parte del MAS además del NO cosechado en los referéndums de los Estatutos departamentales. Las encuestas sobre el referéndum no dan un resultado claro. ¿Qué va a pasar?

R: Yo todavía le pongo comillas a si se trata de un final de ciclo, un giro o un cambio. En el sentido de que la única novedad a nivel de jefatura de Estado es el Gobierno de Mauricio Macri. En Venezuela más allá de la situación complicada que tienen, la oposición ganó unas legislativas, todavía tienen que esperar a ver si ganan unas generales pues hay que presentar un proyecto de país que convenza a la gente. Situación parecida sería aquí, en caso de que gane el NO en el referéndum, hay casi cuatro años más de Gobierno de Evo. Son cosas diferentes las que se preguntan en todo caso en unas generales y una pregunta para reformar un artículo de la constitución que permita que Evo se presente una vez más. Creo que hay un interés en construir un relato conservador o de freno a los gobiernos progresistas en América Latina que casi identifican como lo mismo unas legislativas, un Referéndum de reforma de la Constitución y unas generales. En todo caso habrá que evaluar las fortalezas y los giros dentro de cada país. Yo todavía no creo que haya condiciones suficientes para un contenido muy real del relato de un giro conservador o el fin de los gobiernos progresistas. Por ahora es más un deseo que  una realidad.

P: Más un deseo, pero la derecha latinoamericana tiene puesto el ojo en las próximas citas electorales como son este Referéndum, elecciones en Ecuador…

R: En Ecuador no va a haber referéndum, porque ya hicieron las modificaciones constitucionales sin consulta popular porque el Constitucional entendió que no hacía falta; entre la Asamblea y el Constitucional las aprobaron. El Presidente Correa ya no va, lo más probable es que vaya Lenin Moreno, el Vicepresidente, que es el político más popular del país. Yo creo que Alianza País tiene condiciones sobradas para volver a hacer gobierno sin Correa. Lo que pasa es que hay muchos matices ahora, está claro que a la hora de confrontar los relatos es muy importante lo que pase en el referéndum acá: si gana el NO, así gane por un punto, le va a dar más impulso a la idea de “bueno, esto ya se acabó”. Por el contrario, si gana el SI, va a ser como una especie de frenazo de ese cuento.

P: Como hemos comentado con anterioridad, pase lo que pase en el referéndum todavía quedan algo menos de 4 años de legislatura. ¿Cuáles son las principales preocupaciones durante este período? Me refiero tanto a las más importantes como a las más urgentes, pensando en la necesidad de acelerar determinadas reformas por la posibilidad de no continuar más allá de 2020.

R: En realidad no hay mucho cambio con respecto al programa de gobierno con el que ganamos las elecciones en 2014 y que en buena medida están dentro del Plan Nacional de Desarrollo: Apostar sobre todo al desarrollo de la capacidad energética del país para no depender solo de los hidrocarburos en cuanto a aspectos económicos. En lo social, continuar con las políticas de redistribución e institucionalizar más y mejor varios órganos e instituciones del Estado que todavía son muy débiles. El problema de la justicia tendría que solventarse de cualquier manera en esta legislatura; mejorar tus condiciones de salud mas allá de gastos elevados en infraestructura, hay problemas en cuanto a los recursos humanos, etc. Pero bueno yo creo que es lo siguiente que toca en un proceso de modernización pendiente del país que las élites tradicionales nunca llevaron a cabo, a diferencia de otras burguesías latinoamericanas, la boliviana no hizo ni siquiera eso, por lo que tienes como una segunda fase del proceso de modernización más o menos clásico.

P: ¿Quieres añadir algo mas con respecto al Referéndum?

R: Que ya se verá, veremos que pasa el día 21 de febrero.

 

 

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